Un parque tan especial, que aguanta de todo

Parque La Presidenta tan especial, que aguanta de todo

La Presidenta es naturaleza, desconexión del caos de la ciudad, oportunidad para el mercado local, pero también viene mostrando una plaga de basuras. Es muy cuestionable que la Alcaldía tenga que invertir en limpieza.

Eran las 11:30 del martes y un sol poderoso les supo robar horas a las lluvias agresivas de inicio de semana. Sentado en la grama, un turista en pinta playera intentaba algún toque bronce en su piel, mientras escuchaba música y se comía la mitad de un aguacate con una cucharita. A metros, la avenida El Poblado hervía entre tacos y pitos debido a un choque entre una camioneta y una moto.

El turista tenía montada una escena de envidiar, todo por gracia del ecoparque La Presidenta, sus jardines, árboles y zonas verdes, y su diseño, que lo aísla de la prisa urbana.

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Como este viajero, el visitante valora el placer de sus recorridos, su gimnasio al aire libre, el sonido de sus aguas, sus mercados. En Tripadvisor lo califican con cuatro sobre cinco y reúne 81 opiniones de gente encantada. “Podés ver mucha vegetación y aves” reportó el argentino Mike. “En los Mercados Campesinos se puede desayunar y comprar las verduras y las frutas más frescas”, comentó Luchi Mejía. PatriciaV lleva tapete de yoga: “me tiro en el prado. Subo por el sendero, llego al Lleras y allí almuerzo”. “A pocos metros hay restaurantes, bares y buenos almacenes”, celebró Nataliavamp.

Cada día en todo Medellín los operarios de Emvarias mediante labores manuales sacan 46 toneladas de basuras de las calles. ¿Esta es una tacita de plata resultado del civismo colectivo o en realidad es solo una ciudad muy bien barrida?

Un parque único, obra de 2007 por 10.500 millones de pesos, que le entregó a la ciudad 20.000 metros cuadrados de espacio público en lo que era un rastrojo. Antes “presentaba un abandono que se prestaba para la disposición inadecuada de desechos y para el consumo de drogas, lo cual le daba una connotación de peligro” dijo Paola Andrea Ortiz en su investigación de 2014 para la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional.

Antes y ahora La Presidenta ha aguantado la intemperie y los embates de atracadores, el uso como escondite, la irrupción de tagueadores y sus aerosoles y, sin que sea delito y sí una tragedia, la presencia de personas que con alguna asiduidad lo usan como sitio de refugio, no digamos vivienda. Y ha sabido sostener su prestigio y no de manera gratuita: en este trimestre habrá mantenimiento por 235 millones de pesos, asimismo, una cuadrilla de Aseo y Ornato de la Secretaría de Ambiente le pondrá mano este jueves 3.

Bien por la inversión en mantenimiento, pero es muy cuestionable que la Alcaldía tenga que invertir en limpieza. La Presidenta es naturaleza, desconexión del caos, oportunidad para el mercado local, pero también viene mostrando una plaga de basuras.

Algo está fallando a la hora de salida de los visitantes y no se compadece con el civismo y la conciencia que este espacio de todos nos ofrece como modelo. El ecoparque ha aguantado de todo, pero ya es suficiente.

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