Parques del Río: costoso jardín o clave urbanística, que Quintero alcalde elija

Parques del Río: costoso jardín o clave urbanística, que Quintero alcalde elija
El proyecto original abarca todo el valle de Aburrá en su tramo urbano, calculado en 28 kilómetros. Por ahora los diseños más avanzados corresponden a la porción de Medellín, sectores centro, sur y norte.

¿La ciudad se metió en un plan inviable? ¿La idea de un alcalde no caló entre sus sucesores? Análisis de un proyecto avaluado en 2013 en $4.5 billones.

No era para menos con algo tan complejo y ambicioso. Parques del Río tiene por igual detractores, defensores e indiferentes que terminan haciendo valer sus opiniones dependiendo de quién ostente el poder municipal. A los primeros les parece un enorme agujero negro para los recursos públicos, a los segundos una gran solución integral incomprendida y mal comunicada, mientras que para los últimos hay otras prioridades.

El proyecto original abarca todo el valle de Aburrá en su tramo urbano, calculado en 28 kilómetros. Por ahora los diseños más avanzados corresponden a la porción de Medellín, sectores centro, sur y norte.

Aníbal Gaviria lo promovió con decisión (y con premura y graves equivocaciones, según algunos); Federico Gutiérrez le puso freno de mano y hasta intentó sepultarlo. Desde el primero de enero será el turno de Daniel Quintero y está en su poder liberar la marcha o enterrarlo.

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El megaproyecto fue la apuesta de la pasada administración para viabilizar el principal objetivo de su Plan de Ordenamiento Territorial (2014), el mismo que reza cada POT desde 1999: Medellín debe densificarse en el centro de su valle.

El origen del proyecto

Se convocó a un concurso internacional de diseño urbanístico con apoyo de la Sociedad Colombiana de Arquitectos y la Empresa de Desarrollo Urbano. De 53 propuestas, ganó Parques del Río, del grupo Latitud, conformado por arquitectos de la Universidad Nacional, UPB y otras entidades colombianas. Como se necesitan más que diseños, mientras los ganadores detallaban su idea, el alcalde Gaviria creó la Sociedad Parques del Río, entidad promotora mas no ejecutora.

La sociedad nació a finales de 2015, teniendo como socios al Municipio (25%), EPM (33%), ISA (33%) y el Metro (9%). Gaviria quería empezar el proyecto antes que la sociedad promotora y lo hizo: dejó empezado el soterrado de Conquistadores y comprometió a la siguiente administración para que lo terminara, al igual que el tramo de la orilla oriental.
Para eso se destinó buena parte de los $500 mil millones de la fusión UNE Millicom, que no alcanzaron. No se cumplieron plazos ni presupuestos. Lo que debería estar listo empezando 2018 se entregará en semanas, a un costo preliminar que se calcula en $790 mil millones y contando.

Ese es el estimado de Luis Fernando González, profesor de la Facultad de Arquitectura de la Nacional. “Se contrató sin diseños constructivos ni de detalle. No hay claridad en las obras y se habla eufemísticamente de costos adicionales y no de sobrecostos. Con Parques del Río la ciudad siguió construyendo para valorizar privados”.

¿Cuál es el camino?

A raíz de ese diagnóstico, el arquitecto González le pide al futuro burgomaestre que pare el megaproyecto y se concentre en otras prioridades: “una es construir un sistema integrado de transporte masivo con tren multipropósito y el metro ligero de la 80. Parques del Río no resuelve nuestros graves problemas ambientales ni de movilidad”.

El desastre en tiempos y costos de este primer abrebocas, que no deja de ser atractivo en términos paisajísticos, es explicado por los defensores del proyecto como Santiago Ortega, del colectivo Ciudad Verde. “Faltó capacidad de ejecución por parte de la alcaldía de Federico Gutiérrez y no se quiso dar la pela de buscar financiación con herramientas como plusvalías y valorización. Es más, como quiso liquidar la Sociedad Parques del Río y no pudo, no invitó a los privados que son los que en principio deben sacarlo adelante, con esquemas novedosos como los peajes urbanos; toda la carga la asumió el Municipio”.

Una visión similar tiene Carlos Cadena, coordinador académico del centro de estudios urbanos y ambientales Urbam, de Eafit (horas después de la entrevista, fue nombrado miembro del equipo de empalme del alcalde Quintero). “Es un error que le demos la espalda a Parques del Río; le pedimos al nuevo alcalde que reviva la sociedad promotora y que convoque a academia, gremios y ciudadanía para que se sumen a este megaproyecto que permitirá tener una ciudad compacta”.

Juan Pablo López, director ejecutivo de la corporación Amigos de Parques del Río y ex director operativo de la gerencia del proyecto, opina que “es la solución para la densificación y también aporta a la movilidad y lo ambiental. El nuevo Macro Río Centro necesitará Parques del Río”.

Otra obra, otros costos

La inversión, estimada hace seis años en $4.5 billones, asusta, más teniendo en cuenta los gastos en el tramo de 400 metros que hay para ver. En ese filón se centra la Sociedad Antioqueña de Ingenieros y Arquitectos con una propuesta que promete “bajar los costos a una cuarta parte”.

Así lo aseguraron a Vivir en El Poblado su presidente Enrique Posada y los arquitectos Jorge Marín y Laureano Forero. “Proponemos que Parques del Río se haga sobre túneles falsos que unan con losas los actuales puentes. Es más barato que los deprimidos por obra, reorganización de redes subterráneas, mantenimiento, iluminación, ventilación y pérdida de espacios por las rampas”.

Los representantes gremiales afirman que así se garantizan los espacios para el tren multipropósito y el metro, además de no afectar la movilidad durante la construcción. “No queremos que se acabe Parques del Río, queremos que sea viable”.

En las 153 páginas de su programa de gobierno, Daniel Quintero no menciona Parques del Río, aunque sí Macro Río Centro. En campaña no lo contaba en sus prioridades.
Su respuesta ha sido que le parece interesante y costoso. Como mandatario electo habla ya de estudiar llaves con el gobernador Gaviria, de buscar mecanismos “creativos de financiación” y que de darse preferiría que arrancara desde Moravia. También se les escucha decir a comerciantes de Guayaquil que no permitirán peajes en el Centro. Es lo que hay: el vértigo de lo incierto.

 

Por: Alexander Barajas Maldonado / redaccion@vivirenelpoblado.com

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