Al altar de verde

De Novia a Novia le apuesta a la sostenibilidad ambiental, al mismo tiempo que ofrece una experiencia única a la hora de comprar un vestido de matrimonio.

De Novia a Novia es un proyecto que le apuesta a la sostenibilidad ambiental, al mismo tiempo que ofrece una experiencia única a la hora de comprar un vestido de matrimonio.

Por: Juan Pablo Tettay de Fex / juan.tettay@vivirenelpoblado.com

Según SAGE (Sound Advice for a Green Earth) una boda promedio tiene una huella de carbono equivalente a 56.15 toneladas de dióxido de carbono: lo mismo que un viaje ida y vuelta de Medellín a Bogotá en carro. El transporte de los invitados, por ejemplo, tiene la porción más grande de la torta (43%). Le siguen: el lugar de la recepción y el alojamiento de los invitados, en caso de que sea necesario (6%); las flores (4%); los anillos (2%); la comida y la bebida (1%); y el vestido de novia (0,15%).

Este último es el rubro más pequeño, sin embargo, Alejandra Aranzazu, una de las socias de De Novia a Novia, considera que en la industria de la moda el vestido es uno de los que mayor impacto tiene en cuanto a sostenibilidad.

Casi que sin pensarlo, Alejandra y Mariana Ramírez crearon una iniciativa que no solo es una experiencia para las futuras novias, sino que aporta un grano de arena a la conservación del planeta: una venta de vestidos de novia usados que permiten un ahorro, tanto económico como ambiental.

Mariana es la creadora de La Libreta Morada, un blog que se ha convertido en un imprescindible para todas las mujeres que se encuentran cercanas a dar el sí. Alejandra, por su lado, era la propietaria de Rent to Impress, un alquiler de vestidos de diseñador, que anunciaba sus servicios en La Libreta. Ambas coincidieron en un evento en Ruta N y, gracias a su relación profesional, se juntaron a pensar en cómo vincular sus negocios. De allí salió De Novia a Novia, una idea que va más allá de vender usados y, más bien, entregar una experiencia que, además, tiene la sostenibilidad en el ADN. Así, cada vez que una novia decide adquirir una de estas piezas, deja de emitir alrededor de 100 kilos de dióxido de carbono.

¿Cómo funciona De Novia a Novia?

Cada año se hacen tres eventos de De Novia a Novia, dos en Medellín y uno en Bogotá. Duran nueve días y se atienden alrededor de 216 mujeres (entre 2017 y 2019 han recibido a 1.080). Cada una tiene un tiempo de una hora en el que, generalmente, alcanza a medirse ocho vestidos. Si cuenta con suerte, uno de ellos es el ideal.

Esos vestidos son postulados por aquellas que deseen venderlo en el sitio web de De Novia a Novia. Alejandra y Mariana se encargan de revisar cada uno y hacer una curaduría que sigue estrictos parámetros: tener una sola postura y no contar con más de dos años es lo básico. Luego, se fijan en tendencias, siluetas, tallas, estilos: “hay que buscar que sea lo más comercial posible”. Después de negociar el precio, se abre la agenda de citas, “hasta que se llene”.

En esa idea, cada De Novia a Novia es pensado como una experiencia porque, finalmente, es un momento importante en la vida de una mujer. Es, también, una oportunidad única: “no guardamos vestidos, si no te lo llevas en el momento de tu cita, él no te espera”, dicen.

Hay, entonces, vestidos de diseñador, de marcas que no se consiguen en Colombia, tesoros que nadie quiere dejar pasar.

Reconocimiento

En 2018, esta iniciativa recibió el reconocimiento de Épica, un programa de transformación empresarial de la Secretaría de Desarrollo Económico de la Alcaldía de Medellín en alianza con Inexmoda, que le apuesta al desarrollo, talento y emprendimiento del Sistema Moda de Medellín. Es un espaldarazo a un modelo de negocio que tiene todo para triunfar en el futuro, no solo con vestidos de novia, sino con otros universos de la moda y la decoración.

Evento itinerante

De Novia a Novia es un evento itinerante. “Vamos de un lugar a otro sin permanecer un tiempo fijo en un mismo punto”, dicen Alejandra y Mariana. Se trata de una tienda que abre en lugares y momentos específicos del año. Para saber cuándo es el próximo hay que seguirlas en redes sociales.

 

Lea también:

Residuos, la materia prima de su creación

Publicidad