Zonas de tolerancia

     
     
    Zonas de tolerancia
     
       
     
    En gracia de discusión, este no es un problema nuevo, no es algo que sea consecuencia directa del gobierno de Alonso Salazar. A decir verdad, no es la primera vez que un funcionario del Tránsito nos dice que esa dependencia no está en capacidad de ejercer sus labores a plenitud en la noche. En el día sí, claro. Más aún si se trata de un día laboral, pero en la noche… eso es otra cosa.
    A principios de esta década, en una de tantas reuniones a las que los funcionarios municipales convocan a los líderes cívicos de El Poblado en el Cerca (paradójicamente llamado ahora Más Cerca), ante las quejas de una ciudadana, Presidenta de una Junta de Acción Comunal, sobre la ausencia de los agentes de tránsito en las noches, el funcionario que asistió a la reunión en representación de esa Secretaría contestó que la noche era muy difícil, dando a entender que pedir más era no conocer la ciudad. Inmediatamente otro asistente a la reunión preguntó por qué el Tránsito brillaba por su ausencia cuando más se le necesitaba, a la hora de los oficios religiosos en la Divina Eucaristía. Se quejaba de los carros estacionados en cualquier parte y de cualquier manera y de los tacos derivados de esto. La respuesta del funcionario fue similar, pero esta vez en referencia a los domingos o al Padre (el de cualquier parroquia porque el caso era solo un ejemplo de un problema generalizado).
    Casi 8 años y tres alcaldes después parece que la cultura organizacional del Tránsito Municipal es similar. Ahora por lo menos los agentes sí trabajan los domingos. En cuanto a la aplicación de la ley, los mismos funcionarios reconocen que esto no se hace de la misma forma para todos los ciudadanos. Para algunos hay tolerancia y para otros severidad. ¿Por qué? Vaya usted a saber. El caso es que a los asistentes a los servicios religiosos les siguen permitiendo estacionarse en cualquier parte, quizás por algún temor o respeto que va más allá de lo terrenal. Con los colegios pasa lo mismo, lo de la tolerancia, pero la razón seguramente es otra: A pesar de que algunos colegios tienen parqueadero dentro de sus instalaciones, la calle y la acera con todas sus posibilidades (frente al hidrante, el garaje, en la esquina) siguen siendo el lugar preferido por los padres de familia para estacionar cuando van a recoger a sus hijos. Mientras tanto el resto de los ciudadanos no disfrutan de esa tolerancia ¿Será pecar de ingenuidad creer que la ley es la misma cualquier día del año y a cualquier hora, día o noche, para cualquier persona o entidad? La respuesta del Tránsito no deja lugar a dudas: Sí.