Yina, la Fox Terrier colombiana de pelo liso

Yina, la Fox Terrier colombiana de pelo liso

Altura:
entre 38 y 41 centímetros. Las hembras son un poco más pequeñas. Peso: los machos de 7.3 a 8.2 kilos y las hembras de 6.8 a 7.7. Colores: blanco con manchas negras o marrones o una combinación de estas. Promedio de vida: 13 años. Característica especial: su ojos, pequeños, pero llenos de fuego e inteligencia. Relación con los niños: buena. Relación con los perros: puede ser conflictivo. Tenga en cuenta: se acostumbra a cortarle la cola. Carácter: dinámico, firme, valiente. Aptitudes: compañía, cacería y guarda. (Edición 244)

< Yina, la Fox Terrier colombiana de pelo liso

Reconocido como el más clásico de los terrier ingleses, del también denominado “Foxie” se encuentran referencias en poemas del siglo II y en dibujos del siglo XIII. Sin embargo hay quienes ponen en duda esa afirmación al decir que en esas épocas todo perro cazador de zorros, de cualquier pelaje, tamaño y color, era llamado de esa manera. Total se asegura que el desarrollo definitivo de la raza que hoy se conoce debe ubicarse hacia 1850, resultado de cruzar a los terrier de Cheshire y de Shropshire, y con el Beagle de por medio.

Lo que buscaban los criadores era un perro de caza eficiente, y aún conocedores actuales aseguran que el objetivo fue alcanzado. En el Fox Terrier, “un animal poderoso de empaque pequeño”, se consiguió una dentadura capaz de sujetar con fuerza y seguridad a la presa -además de zorros, jabalíes-, gran resistencia para acompañar largas cabalgatas, y una habilidad generosa para moverse en áreas subterráneas. La estrategia consiste en que el Hound hace la persecución en el campo y el Foxie penetra en las madrigueras.
Con el paso de las décadas este perro se convirtió principalmente en un animal de compañía, por cierto gran amante del ejercicio y siempre listo para el juego. De todas formas en muchos ejemplares se aprecia que el ánimo cazador de sus ancestros se conserva, las ratas bien lo sabrán, así como su afición por cavar.

Yina, de 4 años de edad, dice su dueña que en efecto es muy juguetona, incluso confianzuda, tanto como para querer ser amiga de todos, fácil de cuidar y muy saludable. “Es una mascota ideal”, dice.