Volteo, elegancia y acrobacia sobre un caballo

 
 
   
 
Su seguridad y elegancia sobresalen notablemente. Mientras realiza toda clase de piruetas sobre el caballo, Valeria Alvarado sonríe y disfruta lo que está haciendo. No pierde concentración, como ella bien lo dice, cuando practica Vaulting se olvida de todo. “Me enamoré de este deporte por el arte y por el contacto con el caballo, me encanta subirme en él y sentir el galope. Esto es difícil, se necesita mucha concentración y mucha fuerza en todo el cuerpo, cuando estoy en el caballo siento tranquilidad y me olvido de todo”, dice esta pequeña de 13 años, que es campeona nacional de volteo en su categoría, y que ya ha representado al país en dos mundiales.
A través del alemán Thilo Köppel, padre de Angelika Köppel, directora y entrenadora de la Escuela de Volteo San Jorge, llegó el deporte al país en 1967.
“Los líderes de este deporte en el país somos los antioqueños, mi padre lo trajo de Alemania en 1967 y mis dos hermanas y yo hicimos la primera presentación de volteo ese mismo año. Es muy nuevo, el primer Campeonato del Mundo se realizó en 1986 y acá solo llevamos dos Campeonatos Nacionales”, dice la entrenadora Köppel.

¿Qué es el volteo?
El volteo es gimnasia y acrobacia sobre el lomo de un caballo, que se desplaza en círculo al galope en dirección contraria a las manecillas del reloj, y que es dirigido desde tierra por una conductora de cuerda.
“El objetivo del volteo es presentar una prueba de ejercicios obligatorios con unas condiciones de técnica y la mejor ejecución. En la coreografía, mostrar una que tenga alto grado de dificultad, combinada con una ejecución magistral y una composición excelente, con armonía con el caballo y en todos los niveles, sentados, arrodillados, parados, acostados o colgados”, afirma Angelika Köppel.
Esos son los detalles que los jueces califican a la hora de emitir sus puntajes, el caballo debe verse a gusto y colaborando con el equipo. Caer duro, hacer fuerzas innecesarias e impactar fuerte en él, son las fallas que más castigan los jueces en las competencias.

No es un circo
A pesar de estar relacionado y tener similares movimientos y conceptos con el circo, Angelika Köppel es enérgica en decir que “el volteo es incluso más antiguo que la gimnasia olímpica, pero es menos conocido y no estaba estructurado como deporte. El volteo entró en el circo, pero este es algo empírico y artístico, mientras el deporte es competitivo y tiene técnica. Superamos al circo con creces aunque seamos un deporte con show, porque es un trabajo altamente técnico y eso nos diferencia”.

Mundial de República Checa
En el Campeonato Mundial realizado entre el 29 de julio y el 3 de agosto del presente año, en la ciudad de Brno de aquel país, Colombia y Brasil fueron la única cuota representante de Suramérica. El equipo colombiano de la escuela de los Köppel, ocupó el puesto número 12 entre 15 países, siendo un importante logro para un país sin tradición en la competencia, y que se encuentra en el tercero de cinco bloques de equipos, liderados por las potencias de Alemania, Austria, Estados Unidos y Suiza.
Esta fue la segunda vez que el equipo de Angelika Köppel representó a Colombia en un Mundial, y Valeria Alvarado ha estado en las dos.

El talento de Valeria
Desde que tenía 8 años de edad practica la gimnasia, lo que le ha servido para alcanzar mayor elasticidad y confianza para el volteo.
Con solo 13 años, Valeria Alvarado ya ha representado a Colombia en dos mundiales de volteo, en Alemania en 2006 y el de República Checa que terminó hace pocos días.
Es campeona nacional en la modalidad por parejas y a nivel individual en la categoría C.
Aunque muestra su interés por estudiar biología, el volteo es la actividad que la apasiona y quisiera continuar practicándolo por siempre, su habilidad y sonrisa sobre el caballo lo explican.
“Valeria es pura armonía con el caballo, sus habilidades gimnásticas las aplica en el volteo y eso la hace mejor. Es muy elástica y está preparada para subir de categoría. Ella es una de las mejores cartas que tiene Colombia para el futuro, es espectacular, supremamente elegante y puede llegar más arriba”, comenta Angelika Köppel de su alumna.