Viva el jardín / octubre(quincena 2)

 
 Publicado en la edición 400, octubre 18 de 2009 
   
 
 
 
Coleo
 
 
 
   
 
Quienquiera que ame a las plantas disfrutará de la belleza de los Coleos, de la finura y colorido de sus hojas, tan variadas, que muchos de sus admiradores forman verdaderas colecciones. Lucen en colores morado, rojo, vinotinto, amarillo, rosado, y se matizan en hermosos tonos. De crecimiento rápido, son fáciles de cultivar y debe darles el sol sin excesos, aunque también son amigos de la sombra. Se reproducen por medio de esquejes que sembrados en tierra húmeda se nutren y dan origen a raíces que configuran un nuevo tallo. Hay quienes recomiendan colocar los esquejes en tierra arenosa. La reproducción por semillas resulta un tanto engorrosa, de ahí que sea mejor optar por los esquejes. Estas plantas necesitan mucha agua y sobre todo en épocas soleadas deben regarse con frecuencia, ya que la deshidratación las afea y marchita. Sus flores no tienen importancia y no cumplen ninguna función decorativa. Son propensos a la plaga denominada Palomilla, pero se protegen de ella fumigándolos con una mezcla licuada de ajo y ají picante. En verano corren el riesgo de deshidratarse.