Viva el jardín / Diciembre (quincena 1)

 
 Publicado en la edición 403, diciembre 1 de 2009 
   
 
 
 
Tulipán rojo
 
 
 
   
 
Conocido como “Amarilis”, es una flor espectacular que se destaca entre sus hermanas de otros colores, hermosas también, pero no tan llamativas. Se reproducen mediante bulbos que deben ser sembrados en tierra muy fresca y abonada, y si es posible mezclada con boñiga. El bulbo debe enterrarse hasta una tercera parte de su dimensión, dejando que sobresalgan las dos terceras partes. Florecido, luce espléndido en eras pero hay quienes gustan de sembrarlo en matero, siempre que se le brinde una buena temperatura sin excesos. Cuando aparece el capullo de la flor, es recomendable regar un poco más. Las flores lucen preciosas en lo alto del tallo, generalmente de a dos, una a cada lado, y una tercera en el centro, todas de aspecto aterciopelado. Al secarse las flores y las hojas, debe cortarse el tallo por su base, y del bulbo brotarán nuevos retoños.
Otros tulipanes lucen colores en rosado y salmón, así como anaranjado y blanco con pétalos a rayas desvanecidas.