Viva el jardín / Abril (quincena 2)

 
 Publicado en la edición 412, abril 29de 2010 
   
 
 
 
Crosandra
 
 
 
   
 
Las flores de color salmón de la Crosandra le confieren un gran atractivo agregado a sus pétalos de flores exóticas. A pesar de que le gusta mucho el aire libre, hay quienes la cultivan como planta de interior siempre que se le brinden los cuidados necesarios. En verdad es un pequeño arbusto que necesita una atmósfera húmeda, de ahí que sea necesario rociarla con frecuencia, ojalá con agua tibia. Sembrada en matero, éste debe mantenerse en agua en un plato hondo.
La floración puede durar hasta seis meses manteniendo húmeda la tierra del matero. Se reproduce muy bien por medio de esquejes, y los vástagos desarrollan raíces fácilmente, enterrados en una maceta con tierra arenosa. Deben replantarse posteriormente y podarlos cuando hayan crecido demasiado. A veces, por cuestiones de clima, se les caen algunas hojas pero las recuperan pronto.
La Crosandra no resiste el sol directo, de ahí que debe protegerse en verano. Le sienta muy bien la buena tierra abonada.