Viajar con sentido

Viajar al interior de Colombia
Al Borde La Guajira. Residencia de crónica con Alberto Salcedo R. Cortesía Puente.

Puente, como su nombre lo dice, es una empresa que se dedica a unir territorios. Viajes para encontrarse con el país y con uno mismo.

Juana Sánchez está al sur de la isla de Mompox. Es un corregimiento de Hatillo de Loba, en Bolívar. A pesar de que cada año celebra el Festival de la Tinaja, solo cuatro mujeres siguen elaborándolas. Nadie quiere aprender a hacerlas porque ya no tienen tanto uso y su comercialización es difícil.

Olga Acosta es miembro del equipo de Puente Consultorías Culturales y una de sus labores es ayudar a rescatar esas historias que hacen parte de lo que hoy muchos llaman la Colombia Profunda.

Publicidad

Al Borde es un programa de pedagogía expandida en el que creativos de diferentes ramas del saber se reúnen a pensar el país alrededor de la plástica, la fotografía, la literatura o el periodismo, entre otras.

“Nace a partir de algunas inquietudes: ¿cómo comprendemos y contamos el país que no se ha contado?, ¿cómo propiciamos otras formas de aprender?, ¿cómo entregamos herramientas de alta calidad para documentar ese país no contado?, ¿cómo comprendemos y contamos el país desde el arte y la creación?”, son retos que sustentan la propuesta.

Así, la idea inicial era narrar las fronteras, los bordes del país. Y por eso se fueron para Arauca con el fotógrafo Federico Ríos a contar historias desde la imagen.

Pronto se darían cuenta de que los bordes no solo están en la frontera. “Hay bordes de río, bordes del mar, bordes sociales y culturales”, dice Olga. Así, se atrevieron a cambiar el discurso para irse a viajar al interior de Colombia.

 La Chamba, Tolima. Fotos cortesía Puente.
Jorge Jiménez, alfarero de Juana Sánchez. Fotos cortesía Puente.

¿Quiénes van?

Olga explica que cada viaje está abierto para 15 personas. En Puente hacen gestiones para patrocinar artistas de comunidades indígenas o poblaciones vulnerables. Pero también puede ir todo aquel interesado. “Los requisitos para cada residencia varían según el lenguaje que vayamos a abordar. En algunos, por ejemplo, se necesita tener una idea o proyecto para no empezar de cero y lograr un buen producto en una semana”.

A Juana Sánchez, por ejemplo, irán del 22 al 29 de junio con la idea de entender el proceso de elaboración de las tinajas que sigue siendo igual a como se hacía hace 100 años: “las tinajeras no usan torno, ni máquinas, hacen sus piezas a pulso”, cuenta Olga. Allí el guía, si se puede decir así, será el artista plástico José Ignacio Vélez, que se ha dedicado a la cerámica; y con él estará la artesana Elizabeth Pérez, encargada de salvaguardar la tradición.

En una semana se espera que quienes participen de la residencia logren entender el proceso, aprender y reflexionar sobre la técnica y crear a partir de los intereses particulares.

“Es algo complejo, porque es muy poco tiempo”, explica Olga, quien agrega que como es un trabajo inmersivo, la intensidad creativa puede ser fuerte.

Además de explorar la cerámica en Juana Sánchez, estuvieron en La Chamba haciendo lo mismo. En San Francisco, con Juan Diego Mejía, escribirán cuentos en diciembre; en Honda, con Valerio Vidali, ilustraron; en La Guajira, con Alberto Salcedo, escribieron crónicas; en Ayapel, junto a Tragaluz Editores, hablarán del proceso editorial en julio de este año.
Han sido 17 viajes y estos mantienen la idea de descubrir país.

 

 Arauca Fotos cortesía Puente.
Al Borde Arauca. Residencia de foto documental con Federíco Ríos. Cortesía Puente.

El viaje es el método

Otro de los programas de Puente es El viaje es el método. En estos recorridos no hay producción de textos o de parte gráfica y tienen un objetivo de comprensión, reflexión y construcción de país.

Este proyecto “surge como una propuesta pedagógica, con la asesoría y el acompañamiento conceptual de Germán Ferro Medina, en la que el viaje es la posibilidad del encuentro con el otro, del diálogo entre disciplinas, entre geografías y culturas, es un recorrido que obliga a la mirada a expandirse, al cuerpo adaptarse y enseña a estar en cada lugar y momento”.

Es una apuesta por conocer el país en condiciones reales, viajando en bus, chalupa o caminando. En octubre es el próximo: un recorrido por el río Sinú.

Publicidad