Valorización y movilidad

Por Francisco Ochoa O.
Por Francisco Ochoa O. / Visión inmobiliaria

Estamos a más de 40 días de las navidades y la ciudad se encuentra en un estado crítico de movilidad. Ustedes estarán tomando medidas para tratar de circular lo menos posible.

Quiero comenzar por hacer una serie de preguntas a los amables lectores, advirtiendo que no estoy en campaña política:

  1. ¿Su movilidad en El Poblado ha mejorado o desmejorado en los cuatro últimos años?
  2. ¿Los tiempos de desplazamiento a su oficina – vivienda, han aumentado o disminuido en estos últimos cuatro años?
    Recuerde bien que hace cuatro años, cuando se decretó la Valorización en nuestro barrio, proyecto al cual me he opuesto con fundamento y razones, se hablaba y motivaba que eran unas obras benéficas toda vez que los tiempos de desplazamiento se rebajarían sensiblemente. De hecho, el cobro de valorización se sustentaba en unos supuestos de menores tiempos de desplazamiento que en la práctica, opino, no se han dado.

Si ustedes hacen un balance objetivo sobre las obras de Valorización, encontrarán, además, lo siguiente:

  1. Varias de las obras no se han ejecutado: 8 de 30.
  2. Algunas de las obras tuvieron unos errores de diseño y/o construcción dolorosos. Pasen frente a El Tesoro y observen con dolor de ciudad los errores imperdonables de una obra vial mal planeada y mal ejecutada, en pleno siglo XXI.
    Miren el diseño geométrico de los lazos de acceso al puente de la transversal Superior con Los Balsos. Los rayones y rastros de pinturas dan cuenta del cuestionable diseño de estos accesos.
  3. Alguna obra se contrató sin disponer del lote. Se diseñó, adjudicó y no se pudo ejecutar. ¡Increíble, pero cierto! Y hoy, cuatro años después, aún no se ha podido ejecutar. Es el caso doloroso de la continuidad de Los Parra.
  4. Varias obras han tenido contratiempos y errores en procesos de contratación, de construcción, de plazos. La mejor muestra es el paso deprimido de la transversal Inferior con Los Balsos. Se cometieron todos los errores juntos, en todos sentidos. Me duele tratar este tema y evocar estos dolorosos hechos.

Amo mi ciudad y deseo para ella lo mejor. Me siento orgulloso de mi raza y de mis ancestros montañeros. Me encantan las buenas noticias que genera y me siento orgulloso de ellas y de ella. Me duelen la falta de buena gestión, los errores en que se incurre, los extracostos por los yerros, las críticas, las demandas, los accidentes y las nefastas consecuencias que se dan por los hechos narrados.

Estamos a más de 40 días de las navidades y la ciudad se encuentra en un estado crítico de movilidad. Ustedes darán fe de ello y estarán tomando las medidas pertinentes para tratar de circular lo menos posible, pues los trancones en todo sitio, a toda hora, todo día, no dan tregua.

¿Qué se ha hecho para mitigar esta problemática? Creo que mucho diagnóstico y pocas acciones en concreto. ¡Qué desidia!

Colofón: Cuánto dolor siento cuando observo que el ordenador del tráfico en el embudo mayor (calle 4 sur con avenida El Poblado) sea un vendedor ambulante, quien con este oficio percibe algunos ingresos de las propinas de los angustiados conductores, ante la actitud impávida y desconcertante de nuestras autoridades.