Urbanizaciones vecinas ruidosas

Urbanizaciones vecinas ruidosas

Pregunta: En la unidad residencial (…) inaugurada recientemente vienen celebrando todos los viernes por la noche reuniones juveniles, con el máximo volumen que dan los equipos, a tal punto que cerrando puertas y ventanas de los apartamentos vecinos es tanta la bulla que no se puede hablar ni ver televisión.

Entendemos que en su piscina y salón de reuniones los habitantes de esta unidad pueden hacer las fiestas que quieran, pero también sabemos que los vecinos tenemos derecho a gozar de la tranquilidad que siempre teníamos y que si quieren tener la música al máximo volumen deben cerrar o aislar el ruido como lo hacen los establecimientos públicos.

Respuesta: Tal y como si fuera un bar o una discoteca ruidoso, las personas afectadas pueden solicitar una medición de ruido a la autoridad competente, el Área Metropolitana, y si los resultados de esa medición arrojan un resultado superior al permitido legalmente (45 decibeles en zona residencial) podría ordenarse la insonorización al sitio de fiestas de la urbanización ruidosa.

Sin embargo, sería prudente que las administraciones de las dos partes se pusieran en contacto para resolver el problema amigablemente, o pedir la asistencia de la Inspección de Policía. El Inspector puede asesorarlos en un proceso de conciliación, o si no se llega a ningún arreglo, aplicar las normas vigentes (lo de la insonorización, etcétera).

Es de anotar que las fiestas en las urbanizaciones no se pueden prohibir, mas sí reglamentar para evitar conflictos y que quienes quieran celebrar puedan hacerlo sin perturbar a los demás.