Una requisa a las cifras de seguridad en Medellín y El Poblado

En las cifras presentadas por la Secretaría de Seguridad, llaman la atención las denuncias de dos casos de extorsiones, después de que se descartara este delito en El Poblado

Por: Daniel Palacio Tamayo

El énfasis de la nueva administración municipal de Medellín, a cargo desde el primero de enero, apunta a seguridad y convivencia. Entretanto, en los primeros 70 días se dispararon algunos índices de criminalidad y se conocieron las amenazas contra la integridad del alcalde Federico Gutiérrez. El mandatario local se ha puesto como reto recuperar puntos estratégicos de la ciudad en los que el hampa ha tenido un dominio territorial importante, como en el Centro, justo donde empezó la intervención de las autoridades.

En cuanto a la seguridad de El Poblado, la tendencia en los principales indicadores se mantiene respecto al año anterior. El Subsecretario Operativo de la Secretaría de Seguridad, Andrés Felipe Preciado, asegura que si bien se tiene “un interés grande por el Centro en la recuperación del gobierno y del espacio público, los parques Lleras y de El Poblado serán también muy importantes”. 

Corridos los dos primeros meses del año, el índice de homicidios en la ciudad se había incrementado un 24,3 por ciento, si se comparan los hechos del presente en relación con los del año anterior. Con corte al 7 de marzo, 88 personas habían sido asesinadas en Medellín. De ese total, una corresponde a El Poblado; según información oficial, se trató de un homicidio registrado en enero en el intercambio de La Aguacatala, donde un hombre que se desplazaba en una camioneta fue baleado. El análisis de las autoridades señala que “en la Comuna 14 podemos decir que hay un comportamiento positivo, pues ese homicidio respondería a una dinámica particular”. 

Y es que Medellín después de vivir en diciembre de 2015 el mes más pacífico por lo menos en los últimos 50 años, se empieza a alarmar cuando las cifras de muertes violentas van en aumento. Sin embargo, este año también se han dado días de relativa calma. Mientras que en los tres primeros días de marzo de 2015 iban 7 homicidios, en el mismo periodo de 2016 no se habían presentado muertes violentas.

Para los expertos en seguridad y conflicto como el profesor de la Universidad Eafit Adolfo Eslava, la dinámica del conflicto urbano es compleja, porque hay muchas variables en juego. “Los criminales al sentir que hay un timonazo en materia de seguridad de parte de las autoridades, buscan reacomodarse, lo que puede dar lugar a confrontaciones, a reacciones, que desafortunadamente se materializan en pérdida de vidas”. 

Por su parte, Max Yuri Gil, investigador de la Corporación Región, asegura que la delincuencia ha buscado evadir el accionar de las autoridades, por lo que ha recurrido a otras modalidades más difíciles de cuantificar como la desaparición forzada o como la extorsión.

Según cifras del Sistema de Información para la Seguridad y la Convivencia, los sectores donde más se han incrementado los homicidios son Castilla, Robledo, La América y La Candelaria. Preciado afirma que la nueva estrategia de las autoridades tiene que ver con focalizar los operativos. Precisamente, como conclusión de una investigación reciente, el profesor Eslava asegura que “conviene el criterio de focalización para atacar el fenómeno homicida, pues es muy diferente la violencia en el Centro a lo que puede suceder en otras comunas”.

Aunque la información recopilada en este sistema para la Seguridad y la Convivencia ayuda a la toma de decisiones, el profesor Eslava asegura que “la seguridad no se puede reducir a un dato”. Dice que debido a la complejidad de la seguridad en la ciudad, se deben utilizar múltiples herramientas para contrarrestar los fenómenos delictivos. Por eso, recuerda el experto que en el caso del Centro de la ciudad no se ha intervenido desde el punto de vista policial sino también aplicando la Teoría de los Vidrios Rotos, que plantea que una recuperación del entorno en materia de iluminación, limpieza y control del espacio público también redunda en menores índices de delincuencia.

Preocupan los hurtos
Una mujer que vive en cercanías de la estación Aguacatala del metro y quien prefiere quedar en el anonimato, denunció ante las autoridades y la redacción de Vivir en El Poblado el incremento de los casos de hurtos, principalmente a jóvenes que se dirigen hacia la universidad Eafit. Esta percepción está respaldada por las cifras que tiene la Secretaría de la Seguridad, pues en esa zona de El Poblado se presenta el 17 por ciento del total de hurtos a personas en este sector de la ciudad.

“Tenemos un aumento del 5 por ciento en hurtos, es algo en lo que hay que tener mucho cuidado”, asegura el Subsecretario Operativo de la Secretaría de Seguridad. Principalmente se están robando celulares y dinero.


En cuanto a hurtos se habían presentado a la fecha en 2015 140 casos y en el 2016 van 148

A partir de esta información, las autoridades buscan tomar decisiones técnicas en relación a la seguridad. “No se trata de un capricho que vamos a concentrar la operatividad en Centro, es porque allí se requiere una intervención más específica y se dan las dinámicas que impactan toda la ciudad”. Igualmente se procedería con otros delitos que tienen una mayor incidencia en otros lugares de la ciudad, explica el funcionario, quien asegura que, por ejemplo, si se ataca la explotación sexual de adolescentes o el hurto de vehículos, el foco ya no estaría únicamente en el Centro, sino en sectores como Laureles y El Poblado.


“El Centro, para la gente”
Este espacio vital para la ciudad amerita aplicación de normas, “que se hicieron para cumplirlas y las haremos cumplir en orden y en paz”, según su gerente

Pilar Velilla, nueva gerente del Centro desde enero, habló con Vivir en El Poblado sobre la comuna La Candelaria, su estado actual y las estrategias que implementará la administración para su mejoramiento.

¿Cómo encuentra el Centro ahora desde su nuevo cargo?
“Como núcleo de la ciudad que concentra todas las actividades, en el contexto de un país como el nuestro y en la crisis actual, es natural que el Centro refleje todas las patologías sociales, desorden y toda clase de delitos, sin embargo creo que lo hemos estigmatizado; el centro de Medellín es vital, pintoresco, multifacético, interesante y enormemente entretenido.

Los mapas de calor de la comuna 10 la señalan como la de mayor incidencia de homicidios, robo de carros, explotación de menores y adolescentes. Esta es una realidad que debemos reconocer y afrontar”.

¿En qué elementos profundizará su gestión?¿Qué estrategias llevará a cabo?
“En términos concretos: la seguridad, la movilidad, el espacio público para todos, la justicia, la inclusión social, el orden, la gobernabilidad y, en general, un urbanismo humano. El Centro, para la gente.

En cuanto a la gobernabilidad es tan sencillo como que las normas se hicieron para cumplirlas y las haremos cumplir en orden y en paz”.

¿Cómo ve el futuro de los barrios que integran el Centro?
“Esta administración no va a faltar a su palabra y continuará trabajando en mejorar la calidad de vida de las comunidades que se relacionan con el Centro, en especial de quienes han sido fieles y se han quedado a vivir o a trabajar en él. Los comerciantes, por ejemplo, han hecho grandes esfuerzos para mejorarlo y es un asombro lo que han logrado. Confío en que todos los esfuerzos, todas las inteligencias y los conocimientos nos lleven a lograr muy pronto el Centro soñado por todos”.