Una realidad tangible

El transporte incluyente en la ciudad
Una realidad tangible
Gracias a un trabajo constante, la personas con discapacidad lograron hacer sus deseos realidad


Sexta marcha de las personas en situación de discapacidad, el 3 de diciembre en Medellín

El 100 por ciento de vehículos que alimentan el Sistema Integrado de Transporte Masivo –Metroplús– de la ciudad, será accesible para las personas con discapacidad o movilidad reducida. Varias organizaciones activistas como Sociedad Accesible, Veeduría Medellín Accesible y la empresa Plural – Arquitectura Incluyente, entre otras, le ganaron esta contienda a Metroplús.

Esta empresa hace unos años proyectaba adaptar solo el 20 por ciento de la flota de buses para atender las condiciones de la población con movilidad reducida. El arquitecto Juan Pineda, uno de los líderes de esta población, dice: “Un 20 por ciento significaba que de cada cinco vehículos solamente uno iba a ser accesible. Entonces, según el diseño, mientras una persona sin discapacidad debía esperar siete minutos para tomar el bus, una persona con discapacidad debía esperar 35 minutos”.

Hoy, luego de una lucha de más de seis años, estas organizaciones activistas pueden contar con la seguridad de que los 252 vehículos que integrarán el Sistema Integrado de Transporte Masivo deben cumplir con esta exigencia. Ya el 28 de octubre entraron en circulación 32 vehículos alimentadores con condiciones específicas para atender a la población con discapacidad.

Con un horario que va desde las 4:30 de la madrugada hasta las 11 de la noche, inicialmente estos 32 buses alimentarán las cuencas 3 (Belén) y 6 (Aranjuez) que recorre el metroplús. De acuerdo con la explicación de la empresa Metroplús, en la zona de las estaciones habrá pasos a nivel señalizados y rampas para la cómoda maniobrabilidad de las personas en sillas de ruedas. Las plataformas de la estación presentarán el mismo nivel que en el interior del bus, de modo que el acceso al mismo se haga de manera directa; además se contará con pasamanos dentro de la estación en tres alturas diferentes para la sujeción de todo tipo de usuarios.

En cuanto a los vehículos, todos nuevos, estarán adaptados con plataformas elevadoras que permitirán el acceso a las personas con movilidad reducida.

Lo que sigue es impulsar que el resto de las rutas en Medellín se vayan adecuando a transportes accesibles y que haya formación de los operadores de bus y de taquillas, entre otros, para generar una cultura del respeto y el buen servicio. Ahora otro de los retos es buscar que otras ciudades del país puedan alcanzar lo que Medellín viene logrando en esta materia, afirma Germán Chavarría, uno de los líderes de las personas en situación de discapacidad.