Una puerta abierta al Mundial de motociclismo

 
 Una puerta abierta al Mundial de motociclismo 
   
 Cuestión de talento; una invitación al Redbull Rookie’s Cup y más de 130 trofeos para demostrarlo 
   
 
 
   
 Un pie, 6 costillas, las dos clavículas y un codo, son el saldo que le dejan 10 años de competencia en Motocross a Tomás Puerta. Eso y más de 130 trofeos en un armario de los cuales pocos descienden del tercer lugar. Es difícil creer, por la hoja de vida, que solo tiene 15 años, pero una sonrisa tímida y actitud descomplicada dejan ver la juventud que permite tanta dedicación y tantas fracturas recuperadas. Los últimos dos años el talento le lo indujo a la categoría de velocidad, la misma que practicaba su padre, Carlos Puerta, hoy entrenador y apoyo incondicional de Tomás.
Al pasar a competir en velocidad, los entrenamientos han desacelerado por la falta de pistas; el cartódromo lo pueden usar algunos viernes. Pero las carreras para esta familia empezarán el próximo año cuando viajen a Estados Unidos a participar en el Redbull Rookie’s Cup, evento a realizar en abril de 2008 en el Barber Motorsports Park de Alabama; de ahí todo puede pasar para esta joven promesa del motociclismo. Tomás espera quedar entre los 10 primeros aunque todavía no ha recibido el contrato del campeonato y por ende no sabe qué significa ganar esta competencia. Lo que sí es cierto es que estar entre los primeros 10 significa ponerse a la vista de los equipos norteamericanos y obtener mejores patrocinios; la mejor plataforma para llegar al Mundial.
De todos modos el futuro profesional no parece ser una preocupación para muchos adolescentes y Tomás no es la excepción. Competir desde los 5 años le ha dado la confianza en sí mismo para proyectarse como un ganador, pero si las cosas no salen bien, no habría una carrera más apropiada que la ingeniería mecánica. Por lo pronto es consciente de la falta de oportunidades del motociclismo en Colombia y como uno de sus ídolos y ahora amigo, Martín Cárdenas, tendría que radicarse en el exterior para hacer de las motos una profesión. Esta es una de esas profesiones que la mala suerte puede acabar a temprana edad pero con talento y cuidado, Tomás Puerta podría competir hasta pasados los 50 ó 60 años.
Podría asumirse que él dedica todo su tiempo al motor y la velocidad, y ¿qué pasa con el estudio? ¿La novia? ¿Amigos? ¿Ser un adolescente? También hay tiempo para eso. Más esfuerzo para desatrasarse de las faltas al colegio pero a esta edad le alcanza el tiempo hasta para montar en bicicleta y navegar en Internet. ¿En vacaciones? Más entrenamiento, dieta, ejercicio, visitas al deportólogo y nutricionista. Todo un trabajo. ¿La clave del éxito? “Dedicación, entrenamiento”.