Una mirada a Estéreo Picnic

Conciertos
Una mirada a Estéreo Picnic
Relato de primera mano del periodista de Vivir en El Poblado, Sebastián Mora

Los festivales musicales al aire libre han sido una constante desde la década del 60, siendo el de Monterrey, en el 67, el primero importante, y el de Woodstock, en el 69, el más recordado. El concepto de eventos masivos que ofrecen una comunión entre música y campo ha evolucionado a través de la historia, involucrando además espacios dedicados a la moda, la gastronomía, el arte, el entretenimiento y el comercio.

Siguiendo esa tradición de aquellos grandes festivales de antaño, aunque a una escala menor, y adoptando las nuevas tendencias en la organización de este tipo de espectáculos, se llevó a cabo en Bogotá Estéreo Picnic, evento que reunió a 23 bandas y solistas nacionales e internacionales de diversas corrientes musicales.

Aunque el primer día el Festival contó con la participación de artistas destacados como el famoso dj norteamericano Steve Aoki o agrupaciones de rock alternativo interesantes como Vetusta Morla, Two Door Cinema Club y Foals, la jornada más esperada por el público era la dominguera, la del cierre, pues en ella compartirían tarima las tres cabezas de cartel: The Killers, New Order y Café Tacvba.


The Killers

Un domingo para despertar los oídos

Entramos al Parque 222, un lugar campestre cercano a la Autopista Norte de la Capital. En todos los rincones, jóvenes hipsters a raudales sentados en el verde pasto, stands de marcas con novedosas o divertidas propuestas para matar el rato, una zona gastronómica impenetrable por las largas filas y un hippie market que transportaba la imaginación a otros tiempos. Era domingo, el día anhelado, el momento de The Killers para unos, el de New Order para otros, y el de Café Tacvba para los seguidores de los mexicanos.
 
En el Escenario Picnic, el grupo de hip hop Alcolirykoz prendía la fiesta, que continuaría con el proyecto experimental de Ondatrópica y luego con Major Lazer, agrupación londinense que fusiona dancehall, música electrónica y reggae, y Crystal Castles.
 
Mientras tanto, en el Escenario Estéreo, el principal, muchas personas se aseguraban un buen lugar para disfrutar a Café Tacvba y las presentaciones venideras. De repente, en escena se vislumbró el grupo manito formado en 1989, que comenzó a entonar con energía El Baile y El Salón, seguido por el cover de Leo Dan Cómo Te Extraño Mi Amor. Las emociones más fuertes vinieron con los éxitos Las Flores e Ingrata, incluidas en su álbum Re, aquel que alguna vez el New York Times catalogó como el White Album de Los Beatles del rock latinoamericano, debido a la gran diversidad, cantidad y calidad de las canciones contenidas. Otro highlight de su show fue la versión de Déjate Caer, canción de Los Tres, que culminó con una jocosa coreografía de la banda.


Durante la presentación de Major Lazer

En el encore o remate del concierto, Café Tacvba satisfizo los insistentes reclamos por Eres y cerró con una bella interpretación de Esta Noche. La actuación del cuarteto (el baterista Luis Alberto Ledezma no es considerado un miembro oficial de la banda) en términos generales fue buena; sin embargo, en algunas canciones las voces estaban algo bajas en volumen en la mezcla de sonido. Así que si estabas cerca de alguien que cantaba a todo pulmón cada una de las letras, se dificultaba un poco apreciar el trabajo vocal de la banda en toda su expresión.

Un tiempo de respiro roto por el arribo de New Order, banda de Manchester, Inglaterra, impulsora en los años 80 y 90 del new wave y tecno pop/rock y considerada una de las más influyentes de las últimas décadas. No llegó sola, junto a ella estaba el líder de The Killers, Brandon Flowers, para interpretar Crystal.

La presentación de New Order fue excepcional, si bien en el ambiente se percibía que una buena parte del público no estaba familiarizada con la música de los maestros del electro rock. Esto cambió cuando sonaron canciones populares como Bizarre Love Triangle y Blue Monday, que algunos reconocen más por la versión de Prodigy. Al final del show, hicieron un pequeño repertorio de tributo a Joy Division, banda de rock de la que se derivó New Order, tras el suicidio del vocalista Ian Curtis en mayo de 1980. Atmosphere, Transmission y Love Will Tear Us Apart integraron este set especial.

Finalmente, fue el turno de The Killers, que abrió magistralmente con Mr. Brightside, el tema que catapultó al grupo a la fama, curiosamente primero en Inglaterra y luego en su Norteamérica natal, algo que le sucedió también a Jimmy Hendrix. No todos comienzan siendo profetas en su tierra. A esta canción, inspirada en una novia infiel de Brandon Flowers, le siguió Spaceman, uno de los puntos altos del tercer álbum del grupo, Day & Age.

Tras de The Way it Was y Smile Like You Mean It, el single más desconocido de su álbum debut (y su mejor trabajo, en mi opinión) Hot Fuss, The Killers tocó Here With Me y This Is Your Life, un tema menor, de relleno, del disco Day & Age que en vivo adquirió mayor vida y empuje que la sintética versión de estudio. El éxito Human puso bailar a todos, pero la mejor parte del concierto de esta banda de Las Vegas fue a partir de la vibrante Somebody Told Me. A Dustland Fairytale, en la cual Brandon Flowers narra la desértica historia de amor de sus padres, fue uno de los momentos más emotivos de la noche.

Toda gran banda requiere de un himno extendido que sirva como falso final en sus conciertos. The Killers lo tiene, el grandioso All These Things That I’ve Done. Esta canción, que pasa de una balada con sello Oasis, a un galopante rock a la Bowie y un final con mucha alma y un toque de Springsteen (con la hipnótica frase “I got soul but I’m not a soldier” como contagiosa declaración de despedida), cerró temporalmente el concierto con explosiones de luces, unos tímidos juegos pirotécnicos y una lluvia de papeles de colores. La banda regresó. Después de Jenny Was A Friend Of Mine, el vocalista de New Order Bernard Sumner se unió al grupo para un cover del clásico de Joy Division, Shadowplay. Con la dramática When You Were Young, The Killers cerró una actuación superlativa de principio a fin, que valida porque es uno de los grupos más trascendentes de la actualidad.
 
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