Una historia, de las malas, contada a pedacitos

En el intercambio vial de la Inferior con Los Balsos, obra por $13.537 millones por Valorización y que debió ser inaugurada hace un año, ocurre de todo menos la configuración de un caso archivable y modelo de gestión pública
El epílogo de esta historia debería ser un intercambio en uno de los puntos más críticos de El Poblado, en tanto cruza la Inferior con Los Balsos, se extiende hasta la 80 y es vía al aeropuerto: los conductores que van de norte a sur pasarían por un túnel y los que suben y bajan tampoco tendrían que detenerse en un semáforo. ¡Movilidad!

Pero de ese epílogo cada vez menos se sabe; la historia se extiende y más hechos decepcionantes de la gestión pública resultan. En marzo de 2014, la Alcaldía anunció que entregaría en septiembre de 2015, eso antes de incurrir en una mora que, aplicada al contribuyente, sí tendría sanción.

Nos han dicho de todo. Aníbal Gaviria culpó al constructor. “El nuevo contratista ha funcionado mejor. Habrá servicio vial en enero”. Lo dijo en diciembre. En febrero, la nueva Alcaldía reportó más problemas: el estudio de suelos era inexacto y humedades impedían el anclaje de una de las pantallas del túnel. No cumplirían con la fecha de entrega por una “falla menor”, señaló la secretaria de Infraestructura, Luz Marina López. En mayo explicó que la falla no era tan menor, que requería de la instalación de 13 columnas en el túnel y que ese ajuste sería de $1.700 millones.

De pedacito en pedacito el contribuyente se fue enterando de que la obra no estaría en servicio y sumaba problemas.

Y mientras la Procuraduría archivó el caso y en marzo indicó que “se procedió al cambio de contratista y por lo tanto se superó la problemática”, señaló Alba Lucía Sequeda, quien se plegó sin más a un concepto similar dado en febrero por la Contraloría, estudios de la Universidad de Medellín revelaron que en Los Balsos con la Inferior ocurre de todo menos la configuración de un caso archivable. Valga además decir que estos entes no obraron de oficio, que fueron los vecinos quienes tuvieron pedir la acción de control.

Además de la inclinación en 4 centímetros de una de las pantallas del túnel, el puente tampoco resistiría un sismo. Obra inservible, nuevo caos que se suma a la carencia de pólizas para pagar daños a unas 20 viviendas.

Bernardo Ancízar Ossa y Bol ingenieros arquitectos S.A. ni Gisaico pudieron con la obra. La Alcaldía señaló sus incompetencias y los contratistas replicaron que por falta de información sobre suelos o ubicación de redes de servicios, el proyecto avanzó a ciegas.

Hoy arriesga más extensiones. La Alcaldía ha anunciado su intención de asignar un contratista idóneo, mientras el alcalde Federico Gutiérrez le pidió al nuevo interventor una evaluación profunda.

¿De qué más nos iremos a enterar?