Una gran revista de ciudad

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Una gran revista de ciudad
Como diseñador invitado tengo el grato permiso de adelantar al público lector de asuntos históricos y contemporáneos de Medellín y Antioquia, los contenidos de este número

/ José Gabriel Baena

A principios de octubre sale a la luz el número 21 de la ya tradicional revista “Escritos desde la Sala” de la Biblioteca Pública Piloto y su magnífico archivo de la Sala Antioquia, creado a finales de los años 80 por iniciativa del inolvidable Miguel Escobar Calle. Como diseñador invitado tengo el grato permiso de adelantar al público lector de asuntos históricos y contemporáneos de Medellín y el Departamento, los contenidos de este número, abundantes y profundos en su diversidad. Miremos siquiera por encima lo que contendrán sus páginas, ilustradas en generosos colores y blancos y negros:

La formación de niños escritores en la Biblioteca y sus filiales por medio de talleres y el concurso anual de cuento “Pedrito Botero”, que ya va en su octava versión, los explica en detalle la directora de información y cultura de la BPP, Cruz Patricia Díaz; de parte del editor Jairo Morales, los 25 años de investigación sobre la caricatura en Antioquia, iniciada por Luz Posada de Greiff en 1988, publicada en números sueltos de la revista a través de los años y que da ya para un libro: en esta ocasión con el dibujante Sebastián Robles; el saber hacer y el pensar de la arquitectura en Colombia y Antioquia entre 1847 y 1936, por el arquitecto y doctor en Historia Luis Fernando González, profesor de la U.N. de Medellín, en su ensayo “Del Alarife al Arquitecto”; más la historia de las fundiciones en Medellín y Pedro María Velilla, de la mano de Juan de Dios López. Ojo a la parte sobre el Taller Robledo, cuya sede final quedó en el gran edificio hoy sede del Mamm.

En sonidos ciudadanos antiguos, los autores Fernando Gil Araque y Mauricio Restrepo Gil presentan respectivamente sus estudios “Prácticas en torno a la música académica en Medellín entre 1937 y 1961”, y “Cancioneros del Viejo Medellín”; en bibliofilia pura, una investigación inédita en el medio: “Aproximación a una historia visual de las librerías antioqueñas a través de sus etiquetas de distribución 1879-1959” la presenta Sebastián Mejía Ramírez, con numerosas ilustraciones. Yéndonos a historias municipales nos encontramos con el profesor Álvaro Idárraga y su aproximación a un héroe emblemático de Antioquia: “La estrategia militar de Córdova en Guatapé” y las trincheras descubiertas hace poco, cavadas para darles batalla a las fuerzas del dictador Bolívar, con el posterior asesinato del héroe.

Como siempre, el investigador y mayor conocedor del arte colonial comparado en Antioquia y Colombia, Gustavo Vives, nos ofrece otra lección. Vives Mejía conduce ahora desde Medellín una gran conexión de estudios con la Universidad de California sobre el arte colonial a caballo entre Europa y América. Finalmente, en literatura local, Darío Ruiz Gómez habla “de profundis” sobre el más reciente poemario del filósofo Carlos Vásquez: “Días”; y Jairo Morales Henao, el editor general de la Revista, escribe el ensayo central sobre Óscar Hernández Monsalve, poeta, narrador, periodista, el mismo que a sus 90 años sigue escribiendo un artículo semanal en El Colombiano: Morales H. afirma que su obra “Al final de la calle” es la principal novela urbana de la literatura de este país de gentes desarraigadas por la violencia, con plena vigencia hoy aunque fue publicada en 1965. Tres asuntos se me quedan en el tintero digital, pero el espacio se fue volando como el humo, veloz.
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