Todo inició con un sueño

Todo inició con un sueño
El periódico que usted tiene en las manos representa una reafirmación del compromiso de Vivir en El Poblado con los valores que siempre promovió desde estas páginas su fundador Julio Posada.

Hoy empieza una nueva etapa para Vivir en El Poblado. De hoy en adelante pasamos a circular semanalmente, todos los jueves, un hecho que representa la materialización de una ilusión acariciada de tiempo atrás, pero que también traza un nuevo mapa de retos y de objetivos por alcanzar.
Mucho ha pasado desde noviembre de 1990 cuando salió la primera edición de Vivir en El Poblado. Ni el barrio, ni la ciudad de esa época se parecen a los de hoy. En ese entonces, la circulación de un periódico mensual de distribución gratuita sorprendió a muchas personas. Nadie esperaba que a su casa, oficina o apartamento llegara gratis un periódico hecho por periodistas profesionales, mucho menos que ese periódico no estuviera ligado a intereses particulares, sino que promoviera valores cívicos, democráticos y comunitarios. Pero poco a poco ese trabajo pionero consolidó a Vivir en El Poblado como el primer periódico exitoso de su clase en Colombia.
El periódico que usted tiene en las manos representa una reafirmación del compromiso de Vivir en El Poblado con los valores que siempre promovió desde estas páginas su fundador Julio Posada. La información local de calidad, útil y pertinente, su firme convicción de ofrecer a la ciudad un periódico sin ninguna vinculación con partidos o directorios políticos, pero profundamente comprometido con la ciudad, con la democracia, con el mejoramiento de la calidad de vida, siguen vigentes y se reafirman en esta nueva etapa.
El Poblado de 1990 era muy diferente del que tenemos hoy. En las páginas de Vivir en El Poblado hemos dado cuenta de esas transformaciones, siempre ofreciendo información de calidad, acompañando a los grupos organizados de los 23 barrios de la comuna 14 en su trabajo por el mejoramiento de la calidad de vida de todos, como cuando se enfrentaron los excesos del Inval o fueron instalados los primeros parquímetros en la Zona Rosa, o con el seguimiento de los conflictos de convivencia entre establecimientos nocturnos y residentes en el Lleras, o de los procesos de inversión pública en todo El Poblado gestionados desde la comunidad, como los que llevaron a la construcción del Centro de Salud en Manila o del Colegio Santa Catalina de Siena en Los Parra.
Eso es lo que siempre hemos hecho. Y en ese contexto Vivir en El Poblado continúa con su papel de ofrecer un periodismo útil, cercano, relevante, que ayude a las personas a tomar decisiones en su vida cotidiana sobre los asuntos que le son más inmediatos. No en vano las cifras de participación electoral del pasado 30 de octubre demostraron una vez más, con los importantes resultados globales de las votaciones para elegir la nueva Junta Administradora Local, que un periodismo de esta naturaleza hace una gran contribución a la promoción de la participación ciudadana en la toma de decisiones políticas informadas.
Este nuevo formato y el aumento de la frecuencia de circulación son fruto de un proceso de investigación y planificación detallado que posibilita que todos tengamos más y mejor información. A nuestros lectores y anunciantes los invitamos a recorrer con nosotros este nuevo camino en el que esperamos solidificar los vínculos que nos unen, para que cada vez sea mejor vivir en El Poblado.