Un sueño de película cumplido

Con sólo 22 años de edad, este joven que creció en El Poblado trabaja hoy en la composición musical para películas de Hollywood en Los Ángeles, Estados Unidos. Una carrera que promete

¿Cómo llega un colombiano a esta edad a los principales estudios de cine en California? La historia la puede contar Sebastián Zuleta, quien desde que se graduó del Colombus School en Medellín soñó con llevar su pasión por la música al séptimo arte. Para obtenerlo, sabía que su camino era de esfuerzos y sacrificios. Ahora, tras especializarse académicamente, puede decir con orgullo que ha participado en la creación de bandas sonoras de películas como Ángeles y Demonios, Mi Villano Favorito y Merry Madagascar, entre otras.

Sebastián, quien residió con su familia en barrios como San Lucas y Los Balsos, en junio de 2006 partió para Bogotá a estudiar música con énfasis en producción de audio en la Universidad de los Andes. Allí estudió sólo un semestre porque notó que lo que quería hacer era grabación y en Colombia no encontraría ni la tecnología ni los equipos ideales.

Comienza el sueño
Cuando terminó su primer y único semestre en Colombia, Sebastián le propuso a su familia trasladarse para Estados Unidos a una universidad que enfatizara en grabación y producción de audio. Su familia lo apoyó y pudo registrarse en Full Sail University en Orlando, Florida. “Allí viví un año muy intenso, prácticamente trabajábamos 24 horas al día. Fue allá donde conocí el mundo de la grabación y la postproducción, hasta teníamos clases a las 3 de la mañana. Las cosas no son como en Colombia que hay horario de oficina, aquí es diferente, pero salí muy bien preparado”, confesó Sebastián.

En marzo de 2008 se graduó de aquella universidad y consiguió trabajo en Mega Films como asistente de producción en una serie de televisión de vampiros en la que el cantante Chayanne era uno de los protagonistas. “En ese momento me había llamado la atención la parte audiovisual, pero luego fui asistente de sonido en la misma empresa y las grabaciones podían durar tranquilamente de 6 de la tarde a 6 de la mañana. Las series las pasaban por televisión en Miami, fue una gran experiencia”, dijo Sebastián. 

La oportunidad de su vida
En poco tiempo sus avances profesionales eran bastante significativos, aunque seguía ilusionado con la posibilidad de trabajar en un estudio de música que ofreciera sus servicios al cine. Por eso, gracias a los contactos de su universidad envió su hoja de vida a Remote Control Productions, una compañía en Santa Mónica, California, esperando la llamada más importante de su vida. “Pasó un tiempo, yo estaba en Miami cuando me llamaron y me dijeron que debía ir a Los Ángeles, entonces pedí permiso de dos días donde trabajaba y me fui para allá un fin de semana, sin saber si podría hablar con el compositor porque me había dicho que tenía poco tiempo, pero yo me arriesgué. Cuando estaba en Los Ángeles lo llamé y me dijo que sólo disponía de 20 minutos, me presenté y me dijo que ya habían encontrado a alguien en ese puesto. De todas formas yo me ofrecí, regrese a Miami y al cabo de un mes me contactó el asistente de él para ofrecerme una pasantía; en Mega Films me dijeron que debía ir, eso hice, y luego me contrataron tiempo completo. No lo puedo creer, desde entonces no he parado”, describe con emoción.

Desde aquella decisión en junio de 2008, Sebastián trabaja con el reconocido compositor Heitor Pereira en Remote Control Productions, y la música de algunas películas en las que su talento ha tenido que ver son: Beverly Hills Chihuahua, Ángeles y Demonios, Enamorándome de mi ex, Mi Villano Favorito, Jorge El Curioso 2 y Rango, cinta que se estrenará el próximo año.

Querer, poder y siempre soñar
El trabajo de Sebastián Zuleta puede ser envidiado por muchos. En su estudio le hace mantenimiento a los equipos, graba melodías, sincroniza imágenes y audio, y hasta ha estado sentado en la misma mesa con grandes productores y directores de Hollywood. Por eso su meta es ser la cabeza musical de un largometraje o por qué no, un buen director en un futuro.

“Lo primero que hay que hacer es soñar, eso fue lo que me trajo acá. La verdad, nunca pensé que iba a trabajar en una película de Disney, por ejemplo, pero me convencí de que sí; cuando pasé a la universidad sabía que era costoso y que habría mucha competencia, por eso me propuse sobresalir y ahora sigo soñando, quiero seguir haciendo música para el cine”, indicó el joven.

Con su talento, particular oído para la música y escuchar todo tipo de géneros, Sebastián no olvida sus raíces y afirma que quisiera aplicar en Colombia lo que ha aprendido hasta ahora, que en nuestro país abundan las personas con talento y que el tiempo dirá hasta dónde puede llegar. Por ahora tiene la capacidad, cree en él mismo y con 22 años ya hace parte del mercado cineasta de Hollywood.