Un solo voto

    Un solo voto
    Hace un año dijimos en esta misma columna que por esos días estaban escogiendo al futuro Alcalde de Medellín. Hacíamos referencia a la selección de los candidatos al primer cargo de la ciudad por parte de los líderes políticos, económicos y de hecho de la ciudad (tanto legales como ilegales). Decíamos además que lo que podíamos hacer el resto de ciudadanos era aprobar con nuestro voto esa escogencia indirecta hecha por terceros.
    Pues bien, desde principios de este año se veía ya cómo iba a ser la campaña y entre quiénes se iba a decidir la dirección del Municipio. El día de nuestra participación llegó y, como hace cuatro años, las invitaciones al voto útil, al cada voto cuenta, al voto en contra y al voto libre, circulan por toda la ciudad. En buena parte estamos en el mismo punto que hace cuatro años, enfrentados a un decisión similar. Nosotros, todo parece indicarlo, somos uno de esos pueblos condenados a repetir su historia.
    Cualquiera sea el elegido este 30 de octubre, lo más probable es que los próximos años sean similares a los que acaban de pasar, haciendo de Medellín una ciudad que no logra superar los grandes obstáculos que impiden que desarrolle todo su potencial. Por eso creemos que la mejor manera en que los ciudadanos del común, los que vivimos y trabajamos en Medellín pase lo que pase, podemos ayudar a corregir el rumbo de nuestra ciudad es votando de forma tan abrumadora que quien sea elegido Alcalde lo sea con un mandato totalmente claro de apoyo a sus ideas y proyectos, para que pueda dedicar todo su período constitucional a llevar a cabo sus promesas de campaña y a los derrotados no les quede más camino que plegarse a lo que la ciudad en su conjunto ha decidido.
    Creemos que un solo voto, el que cada uno de nosotros tiene, puede ayudar a tomar ese camino. Eso es mucho más de lo que tienen quienes no pueden escoger a sus gobernantes, es una gran cuota de poder, una de las pocas cosas en la vida en la que podemos actuar como si todas las personas tuviéramos el mismo valor, más allá de nuestra posición social y económica. Ese voto es nuestra gran oportunidad de construir el destino de todos. Esa es la tarea de este domingo, no la única, pues la democracia exige la participación constante en lo público, la veeduría y el control ciudadano del uso que del poder hacen los gobiernos. Pero este domingo hay que cumplir la tarea: ir a votar.
    En El Poblado las mesas de votación son en la Institución Educativa Santa Catalina de Siena, la Universidad Eafit, el Colegio Palermo de San José y el INEM José Félix de Restrepo. En www.vivirenelpoblado.com puede consultar su lugar de votación.
    Votar es la mejor arma que tenemos para tratar de derrotar a las mafias que quieren tomarse la ciudad, que manejan la violencia y los negocios ilícitos, y que ahora quieren también tomar control del dinero público.