Un paso para pensarlo dos veces

Un paso para pensarlo dos veces

Carlos Peláez denuncia que en el puente peatonal, ubicado en la Avenida Guayabal, a unos pocos metros de la Glorieta de la calle 10, es constantemente utilizado por habitantes de calle para hacer sus necesidades fisiológicas. “Ese no es el único problema, ocasionalmente en las mañanas se puede encontrar personas consumiendo drogas en las escalas del puente, lo que lleva algunos transeúntes a no utilizar el puente, poniendo así en peligro sus vidas al cruzar corriendo por una vía rápida como Guayabal”.