Un pare en el tiempo

    Un pare en el tiempo
    La vida nos pone en bandeja de plata estos días de paréntesis para definir cómo podemos contribuir a que el mundo sea más amable para todos

    Hay épocas del año que se convierten en un pare obligado de las actividades cotidianas, una oportunidad ineludible para salir de la rutina y dedicar tiempo a lo que en otros momentos difícilmente proyectamos. Una de ellas es Semana Santa. Algunos la utilizarán para alimentar su espiritualidad, otros para reafirmarse en la religión que profesan, de acuerdo con sus creencias; unos más emplearán esos días para hacer recorridos turísticos, dentro o fuera de su ciudad; otros para relajarse y no pensar y otros precisamente para pensar.
    Esta edición de Vivir en El Poblado está a tono con esta época. Constituye una edición especial en la cual tienen cabida temas, reflexiones, opiniones y visiones diferentes del mundo; asuntos que tocan tanto lo religioso como lo ambiental; lo cultural; lo noticioso y que afecta directamente al barrio; están presentes la crónica social y las opciones de entretenimiento de toda índole para presentar a nuestros lectores un abanico de alternativas, no solo las que están disponibles en la comuna 14, El Poblado, sino en otros sitios de la ciudad y del departamento. Al fin de cuentas no somos ruedas sueltas, somos un todo, inmersos en una sociedad pluricultural en la que continuamente estamos interactuando. Pero, más allá de eso, hacemos parte de una realidad que nos demanda no ser indiferentes y, mucho menos, indolentes, porque lo que hagamos o dejemos de hacer en esta patria de todos, se verá reflejado, en últimas, en la calidad de vida de cada uno de nosotros.
    En coherencia también con este pensamiento, nuestras páginas incluyen la campaña “Presta tu pierna, ¡remángate!”, una invitación a participar el día 4 de abril en el Día Internacional para la Sensibilización contra las Minas Antipersonal y a recordar que, solo en Colombia, ha habido 9.665 víctimas de estos artefactos. Así mismo, extendemos la invitación a la Hora del Planeta, jornada que se realizará en varios países del mundo el sábado 31 de marzo, de 8:30 pm a 9:30 pm, con el objetivo de contribuir a la disminución mundial de emisiones de CO2 y, por ende, del calentamiento global. Más que una celebración pasajera y anecdótica, la Hora del Planeta busca generar cambios que apunten a salvar al planeta de la debacle, modificar aquellas costumbres o comportamientos inadecuados que no han sido inocuos sino que han dejado una huella de desastre en la tierra, abusos con el medio ambiente que nos hacen hoy recordar, y hasta parecernos, a Atila, rey de los Hunos, aquel que por donde pasaba “no volvía a crecer la hierba”. Es hora de hacer un pare, y aprovechar que la vida nos pone en bandeja de plata estos días de paréntesis, para definir cómo podemos contribuir a que el mundo sea más amable para todos.