Un gran pacto ciudadano

No se puede quejar la Alcaldía, pues su propuesta tuvo eco. Con mayor razón debe ahora esforzarse por sacarla adelante y no defraudar a los que creyeron en ella y la asocian con un progreso real

Acaba de firmarse en la ciudad el denominado Gran Pacto Medellinnovation, liderado por Ruta N a instancias de la Alcaldía, y el cual cuenta con el apoyo de instituciones de reconocida solidez como la Andi, Fenalco, Acopi, la Cámara de Comercio, Proantioquia y la Gobernación de Antioquia.

Lo más destacable es que esta convocatoria tuvo una significativa acogida por parte de la academia, el estado, la empresa privada y los medios de comunicación, de tal manera que 400 entidades suscribieron el también llamado Pacto por la Innovación. A juzgar por la presentación hecha en Plaza Mayor el martes 9 de septiembre, caracterizada por el alto número de asistentes y el despliegue de tecnología, la cosa va en serio y promete no convertirse, ojalá, en otro canto a la bandera.

Los alcances del Pacto parecen complejos para dimensionar, pero si tanto la Alcaldía y sus aliados como los que se acogieron a la iniciativa en calidad de pioneros -entre ellos el periódico Vivir en El Poblado-, cumplen el compromiso adquirido, Medellín y sus ciudadanos tendrán, sin duda, un futuro mejor.

Con este Pacto se pretende aumentar la inversión de las universidades, empresas y gobierno, en investigación, desarrollo tecnológico e innovación, para incrementar no solo su competitividad particular, sino de todos como región. Hay objetivos muy específicos: aumentar esta inversión en Ciencia, Tecnología e Innovación del 0,75% del PIB en que se encuentra hoy, al 1% para el año 2015 y al 2% para el año 2018. Además, se busca invertir la proporción de la inversión, que hoy es 70% pública y 30% privada, para que sea un 70% privada y un 30% pública. A decir del alcalde Aníbal Gaviria, “esto dará más fortaleza y sostenibilidad a toda la estrategia hacia el futuro”. La idea, dice, es que para el año 2021, Medellín sea la capital latinoamericana de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación.

Obviamente, esta iniciativa tendrá mediciones y acompañamientos que le impriman seriedad y permitan concretarla. A las entidades firmantes se les hará una evaluación y un seguimiento con el fin de que no desperdicien esfuerzos y recursos sino que los encaucen hacia acciones e inversiones que los lleven al mejoramiento continuo, concordante con el ritmo mundial.

Este parece pues un gran reto colectivo de beneficio general. Como dice Juan Camilo Quintero, director de Ruta N, “…uno de los elementos claves hoy para crecer y desarrollarse económicamente es la innovación, lo que generará más empleo, más dinámica económica y atraerá más capital e inversión a la ciudad. Esta es la puerta de entrada, si lo seguimos gestionando vamos a generar una revolución en Antioquia en temas de conocimiento”.

No se puede quejar la Alcaldía, pues su propuesta tuvo eco. Con mayor razón debe ahora esforzarse por sacarla adelante y no defraudar a los que creyeron en ella y la asocian con un progreso real.