Un domingo de carrera por El Poblado

Un espacio para conocer, participar y vivir el territorio, convocado por la Mesa de Jóvenes y la JAL de El Poblado


Equipo organizador

Ese domingo, a las 9 de la mañana, cien jóvenes de diferentes colegios y universidades de El Poblado o que habitan la comuna 14, treinta personas de logística y algunos amigos, se encontraron en la rotonda del Parque de El Poblado. Gritaban, bailaban y reían, al son de reguetón, champeta y pop, mientras un joven los animaba: “¡Buenos días! ¡Cómo están! No los escuchooo!”. La JAL de El Poblado y la Mesa de Jóvenes de la comuna 14 (con siete integrantes) los invitaron ese 31 de agosto a la primera carrera de observación Origen Race, para tomarse el barrio y recorrer sus calles a lo largo y ancho.


Manuela Monsalve, Camila Muñoz, Camilo Muñoz, Antonia Restrepo e Isabel Uribe en el parque del

Veinte grupos, con nombres y distintivos creativos, cantaron porras hasta el punto más alto que les dio la voz. Manos naranja y verdes fosforescentes pintadas en camisetas, tutus azules como uniformes y letras rojas en las mejillas, se hicieron notar entre la multitud. Listos con un kit (tula, termo y camiseta), guiados por un gran mapa de la comuna, los grupos se dispersaron por las diferentes estaciones: Placa Polideportiva de Manila, vivero en el sector La Chacona, sede de la JAL en el Parque La Frontera, Ciudad del Río y Parque Pinar del Río (o Parque del Grafiti). Los estudiantes entregaron su dinero temporalmente a los organizadores, pues solo podían utilizar dos tiquetes integrados y un tiquete del metro, bonos para refrigerio y agua. Completar las bases, cumplir retos y subir fotos a las redes sociales, sumaban los puntos para ganar. Las fotos con más likes daban muchos más puntos, por eso también fue una carrera por celular.

Sector de La Chacona
Vivero en La Chacona

Subiendo y bajando por el barrio
Al que acompañamos fue al equipo Morado, como al fin se quisieron llamar (al principio se llamaron Los Poblado Belivers). “¿Quién de ustedes conoce bien El Poblado?”, fue una de las preguntas ante aquel mapa de calles y edificios diminutos. Camilo Muñoz (estudiante de cuarto semestre de Derecho de Eafit), el único hombre entre cinco niñas, fue el líder. Supo leer el mapa y guiarnos a todas. Antonia Restrepo (de 10° del Marymount), estuvo atenta para no pasarnos de calle e identificó los sitios y lomas (la del Zorro, la del Campestre, Los Balsos) por donde debíamos pasar, además de llamar a los grupos de amigas que pudo, para que siguieran sus publicaciones en twitter; Isabel Uribe (de 9° de La Enseñanza), la más pequeña y también la más alegre, rápida y osada. Llevó su ritmo siempre adelante y pidió ayuda cuando fue necesario: una moneda para llamar de un teléfono público, un favor a un conductor de bus para que nos llevara y más tarde a un joven que subía en su carro por la calle 10. ¡Señor por favor, por favor, es que estamos en una carrera!”, insistió con voz dulce y sonora, y lo logró Valentina Monsalve (de 11° del San José de Las Vegas), buscó todo el tiempo likes entre sus amigos y estuvo al tanto de que realizáramos los retos. Camila Muñoz (del 11° de La Enseñanza), perteneciente al equipo de logística y que conocía con anterioridad las estaciones y actividades, cuidó que no rompiéramos las reglas y nos dio siempre ánimos para ganar. Eso de publicar fotos y conseguir likes fue cuestionado por el equipo, luego de verse pegados al celular y sin disfrutar del recorrido. “No me gustó que haya sido un concurso de popularidad, más que del desempeño del equipo, porque ganaba el que tuviera más seguidores ”, diría después Camilo y también se les oyó decir a otros participantes. Claro que los puntos para ganar no solo se adquirían con likes sino con el paso por cada base y con el cumplimiento de los retos dispuestos por los organizadores.

Equipo Morado en el puente de Los Balsos con la
Loma de El Campestre

¿Qué ganamos?
Ya con las piernas cansadas y el agotamiento del sol, a las 3 pm, llegamos a la última estación, que fue a su vez en la que empezamos: El Parque del Grafiti, en donde se hizo la premiación.

El primer puesto fue para Cooltura Impacto, el segundo para Cucusimba y el tercero para Nueva Generación. Aunque el equipo Morado no fue ganador, a los jóvenes les gustó vivir la experiencia, aprender sobre el barrio y caminar por lugares que no conocían, como la calle 16 B para llegar a la parte trasera de Ciudad del Río (donde será la nueva sede de Telemedellín) o encontrar desvíos en la Avenida El Poblado; además, saber qué es y qué hace la JAL; dar aportes en temas como educación, cultura, política, seguridad, salud y voluntariado en la Placa de Manila, estación denominada Ciudad Esperanza; caminar por un sendero y pasar por una quebrada en el vivero de La Chacona, y después sentarse en una tienda a compartir un refrigerio.
Por ejemplo, a Antonia le llamó la atención participar porque es consciente de que la participación de los jóvenes en El Poblado es poca y expresó: “Lo de la JAL me pareció muy interesante porque ese tipo de cosas no nos las dicen en el colegio. Uno cree que por ser de la comuna 14 no tiene nada que ver con Medellín y en estos espacios uno se da cuenta que tiene acceso a los recursos de la ciudad”. A Valentina le gustó hacer cosas que no hace en su vida diaria, como montarse en un bus por la puerta de atrás y ver que en la ciudad hay gente dispuesta a ayudar, y a Isabel le pareció interesante orientarse a pie porque, por lo general, hace sus recorridos en carro.


Punto de encuentro en el Parque del Poblado

Por jóvenes activos en la comuna
Con esta carrera de observación se inauguró la Mesa de Jóvenes de la Comuna 14 (Mjc14) que se organizó para apoyar la expresión y participación juvenil en espacios en pro de la cultura, el medio ambiente, el deporte y la ciudadanía. “Hoy quisimos que los jóvenes conocieran el territorio. Vivimos aquí, pero no conocemos la comuna. En la medida en que lo hacemos, nos apropiamos y tenemos sentido de pertenencia”, expresó Daniela Trejo, presidente de la JAL. Y agregó: “En El Poblado hemos tenido problemas para llegarles a los jóvenes, por eso quisimos romper paradigmas y mostrar que se puede hacer algo creativo con recursos públicos. De aquí van aquedar pelados muy animados que van a querer seguir participando. La idea no es solo un evento, es crear lazos, volverlos a reunir y hacer procesos de formación, para que finalmente pertenezcan a la Mesa de El Poblado”. Además, informó que se van a tener en cuenta los puntos a mejorar, pues para el 2015, por medio del Presupuesto Participativo, se aprobaron 45 millones de pesos para esta actividad en la que podrán participar 500 jóvenes.

< Desvío cerca a la loma de El Campestre