Un caos Claro

En Manila, los vehículos de un contratista de la empresa Claro causan congestión todas las mañanas


Todos los días, entre 6 y las 7 y 30 de la mañana, un trayecto de la carrera 43 F, entre las calles 14 y 12, en límites de los barrios Manila y Villa Carlota, se convierte en un caos: la causa es el parqueo de docenas de camionetas y motocicletas, en la vía pública y en los andenes de los alrededores, pertenecientes a los operarios y trabajadores de Cinco S.A.S., empresa contratista de la compañía de telecomunicaciones Claro.

En este centro de despacho solo hay un parqueadero interior, donde no caben más de ocho vehículos, según lo advierte uno de los trabajadores del lugar. Esto resulta insuficiente para un sitio donde trabajan alrededor de 500 personas, la mayoría pendientes de que se les asigne una ruta para salir a instalar servicios de telecomunicaciones en diversos sectores de la ciudad. “Hace unos días vino el Tránsito y se llevó como treinta motos de los trabajadores de acá, pero eso no beneficia a nadie, solo perjudica a unas personas que se ganan un salario mínimo”, agrega el mismo joven operario.


Como la 43 F es doble vía, es mayor la congestión que ocasionan las motos y camionetas estacionadas en el espacio público. Los más perjudicados son los que transitan a esta hora pico desde Ciudad del Río, Barrio Colombia, la parte trasera del Centro Comercial Automotriz y el Vivero Municipal, para ingresar por Manila a la parte céntrica de El Poblado, o para tomar la ruta alterna de la carrera 43 C, hacia la Milla de Oro.

Para los vecinos, la situación cada día es más difícil, no solo por el taponamiento de garajes y aceras, lo que impide el ingreso y la salida de sus apartamentos, sino por la bulla. Así lo afirma el administrador de la unidad residencial Calabria, Nelson Mejía, quien dice que pese a que se han reunido con las directivas de la empresa Cinco, no se ha logrado una solución. “Deben entender que esta es un área residencial, que no es para bodegas. Su personal no tiene donde estacionar y por eso ocupan la vía pública, lo que nos está generando un problema. Ellos deben propiciarle a su personal un lugar apropiado para parquear”.

Vivir en El Poblado contactó en varias oportunidades a Daniela Ramos, del área jurídica de Cinco S.A.S, pero al cierre de esta edición, la funcionaria no había dado respuesta a las preguntas planteadas.