Un año de fotodetecciones y sigue la controversia

Un año de fotodetecciones y sigue la controversia
Voces de respaldo y fuertes críticas continúan a la orden del día. Según el Tránsito, con la tecnología buscan salvar vidas y mejorar la movilidad

Hace un par de semanas, circuló el rumor en emisoras radiales y en redes sociales de que el Consejo de Estado había declarado ilegales las conocidas fotomultas, llamadas fotodetecciones por la Secretaría de Tránsito. La información no fue constatada por dicha entidad y el Tránsito sigue argumentando la legalidad del uso de las cámaras para imponer comparendos.

Entre tanto, después de ajustar un año de funcionamiento el pasado 1 de abril, la ciudadanía sigue dividida en torno a este modelo y se ha vuelto tema de conversación en reuniones familiares, de trabajo y en la misma calle.

Entre el 1 de abril de 2011 y el 17 de marzo de 2012, las 40 cámaras que operan en la ciudad generaron 343.768 fotodetecciones, de las cuales han sido pagadas 153.886, correspondientes al 45 por ciento, y cerca de 24 mil millones de pesos. Este dinero recaudado se ha distribuido así: 7.300 millones para el Municipio, 10.000 millones para UNE, empresa que realizó una alianza con la Alcaldía de Medellín y actúa como desarrollador tecnológico. Los CIA (Centro Integral de Atención al Infractor, donde se hacen los cursos pedagógicos) se quedan con el 25 por ciento del valor de cada multa, en este caso cerca de 4.500 millones de pesos; y el SIMIT (sistema que integra el registro de infractores a nivel nacional) de la Federación Colombiana de Municipios recibió 1.900 millones de pesos.

Las fotodetecciones solo son uno de los siete componentes del Sistema Inteligente de Movilidad de Medellín (SIMM), el cual funciona desde el Centro de Control en la Secretaría de Transportes y Tránsito. Desde allí la ciudad es monitoreada, reduciendo, según esta dependencia, los tiempos de atención en los choques y la información oportuna en tiempo real por medio de redes sociales.

“Lo primero que buscamos es salvar vidas y mejorar la movilidad. Nos debemos culturizar y entender que en países grandes hay cámaras de fotodetección y han bajado sus índices de accidentalidad”, dijo el subsecretario Administrativo del Tránsito, Carlos Gil.

¿Cómo funcionan y en qué se invierte el dinero?
Las 40 cámaras de fotodetección son rotadas estratégica y periódicamente en 200 puntos diferentes de la ciudad. Según el Tránsito, la accidentalidad a 200 metros alrededor de las cámaras se ha reducido en un 18 por ciento.

El 65 por ciento de las infracciones son por exceso de velocidad. En El Poblado, la cámara que más fotodetecciones registra está ubicada en la Avenida El Poblado con la calle 31. La que menos registra está en la misma avenida con la calle 9.

El proceso de la fotodetección inicia cuando la cámara registra la infracción, luego pasa a una máquina que califica el tipo de falta y llega a un grupo de ocho o diez personas que revisan que la foto sea suficientemente clara. Después pasa a un grupo de agentes de tránsito que revisan una a una, ven los videos si tienen dudas y finalmente ponen la firma para hacer efectivo el comparendo si así lo determinan. En el sitio donde se revisan las imágenes, no puede ingresar nadie diferente a ellos, ni hay celulares ni otros dispositivos. Sin embargo, no son pocos los casos polémicos que siembran en muchos ciudadanos serias dudas sobre la supuesta infalibilidad de este sistema.

El valor del SIMM se estima en 64 mil millones de pesos a 25 años. Con los ingresos por las multas se mantiene el sistema, el software y el Centro de Control, único en el país y uno de los más modernos de América Latina. Además, la Alcaldía de Medellín invierte en obras de la ciudad, señalización de las vías y semaforización. Según el Tránsito, pintar la ciudad horizontalmente vale 12 mil millones de pesos al año, sin contar la señalización vertical.

Puntos polémicos
Además de la inconformidad de muchos ciudadanos con el uso de esta tecnología y con el proceso de pago, varios concejales de la ciudad insisten en que las fotomultas violan la ley por dejarle al usuario la carga de la prueba para demostrar la equivocación en la sanción. Nelson Hurtado es abogado y también sostiene dicho argumento. “El hecho de que la Corte Constitucional haya dicho que se puede usar la tecnología, no avala que la multa, que es la consecuencia final del proceso contravencional, sea legal. La fotodetección no implica culpabilidad, entonces se violenta el debido proceso y el derecho de defensa. Uno no tiene que ir ante la autoridad a probar la inocencia, es el Estado el que debe probar que uno es culpable”, dice el abogado.

Al respecto, el Tránsito afirma que no están atentando contra el debido proceso porque si el ciudadano no está de acuerdo con la multa, puede presentarse personalmente o por medio de un apoderado, durante los siguientes once días hábiles al recibo de la notificación del comparendo. Allí, puede solicitar una audiencia pública, durante la cual podrá presentar las pruebas que considere útiles para su defensa. Sin embargo, si opta por esta opción pierde el descuento por pronto pago.

Otro asunto que genera inconformidad tiene que ver con los cursos pedagógicos que dicta el CIA, Centro Integral de Atención al Infractor. Los cursos los pueden realizar otras personas en reemplazo de los conductores que reciben la sanción, así no conduzcan, lo cual resulta absurdo y crea desconfianza sobre su idoneidad. Carlos Gil, subsecretario administrativo del Tránsito aclaró que ellos no pueden regular el CIA. “Con los CIA no tenemos ninguna relación, hace más de un año, por orden del Gobierno Nacional, se trasladó la responsabilidad de esa capacitación a terceros. Es posible que con la Ley Antitrámites tengamos la posibilidad de hacer los cursos, pero por ahora no nos corresponde”, afirma.


Mitos o realidades
Que al pasar un semáforo en amarillo la cámara lo detecta; que si no cumple con el pico y placa le pueden hacer varios comparendos en un mismo horario durante el día; que si un agente de tránsito da vía y el semáforo está en rojo, le puede llegar la fotomulta.


Estos son ejemplos que los ciudadanos comentan en conversaciones cotidianas. Sobre esos casos, el subsecretario administrativo del Tránsito, Carlos Gil, indicó que “todavía hay mitos, como que se multa a los 61 kilómetros. Casos como el del agente que da vía con el semáforo en rojo y luego llega la fotomulta, cada vez son menores porque gracias al Centro de Control podemos ver si es verdad que el agente dio paso o no. Las cámaras en semáforos tienen video y los agentes tienen instrucción de estar visibles a la cámara. La fotodetección no es la última palabra, recuerden que pueden pedir audiencia porque hay situaciones que se deben analizar”.
Sobre el pico y placa aclaró que solo se cobrará multa una vez por horario. Si el conductor es sorprendido por la mañana no tendrá otro comparendo en el mismo horario. Si en la tarde reincide sería una nueva multa.


No solo son fotodetecciones
El (SIMM) Sistema Inteligente de Movilidad de Medellín tiene siete componentes: fotodetección, gestión de flota, optimización de semáforos, software, paneles informativos, circuito cerrado de televisión e información oportuna a través de redes sociales.

Gestión de flota consiste en incorporar tecnología en buses y taxis para mejorar la prestación del servicio. 1.500 buses ya envían información al Centro de Control para constatar la velocidad, el sobrecupo y demás situaciones anómalas. Los semáforos tienen cámaras para que ingenieros decidan si es conveniente darle prioridad en verde a cierta vía, dependiendo del flujo vehicular. Los paneles de información tienen mensajes preventivos y educativos en algunas de las principales avenidas. El circuito cerrado de televisión permite analizar en tiempo real toda la movilidad de la ciudad y enviar agentes de manera más rápida. Por su actualización de redes sociales como Twitter, el Tránsito de Medellín se ha ganado varios premios y es una de las cuentas de mayor influencia en la ciudad.