Ubuntu

Ubuntu
Lo más importante va a ser que recuerdes que Ubuntu empieza contigo

/ Carolina Zuleta

Durante la ceremonia de despedida a Nelson Mandela, el presidente Obama dio un discurso que me llegó al corazón. Comparto con ustedes un fragmento que para mí fue el mensaje más importante.

“Hay una palabra en Sudáfrica –Ubuntu– que describe el regalo más grande que Mandela nos dejó: su reconocimiento de que todos estamos unidos en formas que son invisibles para el ojo; que hay una unidad de la humanidad, que la alcanzamos cuando compartimos con otros y cuidamos a los que nos rodean […].

Él no solo encarnaba Ubuntu; enseñó a millones a descubrir esta verdad dentro de sí mismos. Tomó un hombre como Madiba para liberar no sólo al prisionero, sino al carcelero, para mostrar que primero se debe confiar en los demás para que puedan confiar en ti, para enseñar que la reconciliación no es una cuestión de ignorar un pasado cruel, sino un medio para enfrentarse a este pasado con generosidad y verdad. Este hombre no sólo cambió leyes, también corazones”.

Cuando era niña me enseñaron que uno “debe amar al prójimo como a sí mismo”. Años más tarde, en una clase de yoga, aprendí que la palabra Namasté, que decimos al final de cada clase, significa “la divinidad en mí saluda y reconoce la divinidad en ti”. Y ahora con este discurso aprendí lo que significa Ubuntu.

Estas palabras enseñan el secreto para vivir en paz –reconocer en cada individuo aquello que nos une, aquello que nos hace iguales–. La naturaleza de los seres humanos es buscar cómo somos diferentes, pero la naturaleza de nuestro ser interior es encontrar cómo somos iguales. Cuando reconocemos nuestra humanidad en los demás, podemos sentir más compasión y entendimiento. Y cuando podemos hacer esto, vivimos en paz.

No tenemos que ser Mandela, ni Jesús, ni un gurú para vivir Ubuntu. No tenemos que esperar que algo magnífico suceda en nuestras vidas para practicar Namasté. No tenemos siquiera que enfrentarnos a una persona que está sufriendo para amarla. Solo tenemos que ver cada día, en cada ser humano con el que interactuamos, la presencia de eso que también vive en nosotros. Cuando conversamos o nos cruzamos en la calle, podemos mirar a los ojos del otro y recordar que, como nosotros, ellos están experimentando esta vida –llena de ilusiones, amor, miedo, rabia, soledad y felicidad–. T. Robbins dice cada acto que haces es una expresión de amor o un grito de ayuda. Así que te invito a que juzgues menos y a que trates a cada ser humano que te encuentres, con más amor y comprensión.

Te vas a equivocar. Algo va a suceder y vas a reaccionar con rabia e intolerancia hacia el otro y es en ese momento lo más importante va a ser que recuerdes que Ubuntu empieza contigo. Cuando nos equivocamos tenemos que tener compasión con nosotros, perdonarnos e intentarlo de nuevo. Así es el camino de Namasté, así es el camino del amor.
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