Túnel y otros huecos de 2011

  
 Por: Juan Carlos Franco 
 
Hemos leído recientemente, sin mucha sorpresa, sobre el inminente inicio de trabajos para el Túnel de Oriente.Todo indica que antes de mitad de año ya estarán moviendo tierra para dicha obra.
Según la Gobernación de Antioquia este túnel (que en realidad son dos:Un primer tramo de 0.8 km y, tras 5.0 km en superficie, otro de 8.2 km), va a significar mucho más que acortar el tiempo de viaje al aeropuerto, como parece opinar mucha gente “poco informada”.
No, no, señoras y señores, atención, nos aclara la Gobernación. Esta “otra gran obra de Antioquia… en realidad es para unir el Oriente con el Valle del Aburrá y con el Occidente, para que sus habitantes se puedan desplazar hasta Urabá. De la misma forma, para quienes vienen de Bogotá y del centro del país”. (El Colombiano Dic. 28, 2010).
Se argumenta que “un viajero podría llegar en 18 minutos del Hotel Intercontinental al José María Córdova” en lugar de los, digamos, 33 minutos que hoy requiere.Deducimos entonces que el viaje desde Rionegro hasta Santa Fe de Antioquia, que hoy toma unas 2 horas, se reducirá en los mismos 15 minutos.Y que para llegar a Apartadó o venir de Bogotá no se necesitarán 8 horas sino 7 horas 45 minutos. ¡Impactante!
Pero no se trata de cualquier túnel. Resulta que sólo tendrá una calzada de ida y otra de vuelta. Y esto a lo largo de 8.200 metros, que es más del doble del túnel de Occidente y equivalente a la distancia entre La Aguacatala y la Universidad de Antioquia. Si va de afán al aeropuerto e ingresó al túnel detrás de un lentísimo camión, ¡de malas! ¿Semejante obra y sin posibilidad de sobrepaso seguro? ¡Impactante!
Tal vez necesitemos túnel, pero caramba, ¿ese túnel? ¿Ese?
¿Y por dónde va a fluir todo ese tráfico que entra o sale del túnel? Por El Poblado, por supuesto. Un camión que viene de Bogotá y va hacia Itagüí, por ejemplo, ya no necesitará bajar por la Autopista, que es tan lejos, por allá por Bello, sino que emergerá de la tierra por los lados del Seminario Mayor. Y atravesará El Poblado por la 34 y luego bajará por Los Balsos hacia el flamante puente de la 4 Sur. Usando, naturalmente, las vías cuyas mejoras estamos a punto de pagar los habitantes de El Poblado porque supuestamente nos van a valorizar los predios.
Cada vez es más evidente que este barrio será el Gran Cruce de Caminos de Medellín. Esta no es una buena noticia para ningún barrio -mucho menos uno tan residencial como El Poblado- pero se nos vende hábilmente como una “ganancia que merecemos”.
Hombre, ¿qué habremos hecho tan mal?
Ojalá paráramos un momento para pensar mejor las cosas. Pero no, Medellín y Antioquia son imparables y ya no hay vuelta atrás. Gastaremos $800 mil millones en un túnel de segunda clase y seguiremos haciendo todo lo posible por atiborrar de tráfico a El Poblado.
Confiamos en que para cuando estén listos el túnel y las obras de valorización ya nos habrán reparado tantos nuevos huecos, especialmente los de la intersección de Los Balsos con la 34. ¡Este cruce se llenó de baches tan solo año y medio luego de inaugurarse! Diligentemente los parcharon en noviembre pero fue tan malo el trabajo que antes de una semana los propios parches empezaron a dañarse. Y hoy ostentamos uno de los peores huecos de Medellín, justo en el cruce más nuevo y más importante.
Hola… hay alguien a cargo, ¿por favor?

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