Tu, vos

     Por: Olga Clemencia Villegas de Estrada 
     
    La ciudad se pondrá de moda nuevamente. Pasada Colombiatex, que por cierto fue todo un éxito de Inexmoda, viene para Medellín el evento deportivo que no solo traerá con ellos a miles de turistas, sino que además nos pondrá en los titulares de toda la prensa, la suramericana naturalmente, y de paso en la de muchos otros países de variadas latitudes. Pensar en que tenemos la oportunidad de conquistar preseas para honra del deporte nacional, aquí en casa, me produce emoción.
    Pero más aún me emociona la oportunidad de conquistar a todos esos visitantes como embajadores de oficio: cada uno de los deportistas y sus comitivas, cada uno de los aficionados que nos visiten, se convertirán en los multiplicadores que sin duda nos proporcionarán más eventos y nos seguirán convirtiendo en destino predilecto para otros encuentros. Las críticas que algunos le hacen a las grandes inversiones, necesarias para recibir los Suramericanos, son tan absurdas como pensar que un reencuentro de amigos del alma, no necesita por lo menos un buen vino. Pero, ese es otro tema que trataremos después.
    Quisiera llamar la atención sobre un asunto que aunque pareciera rebuscado, puede ser tan útil como la infraestructura que lega el certamen: el del trato moderado y cortés, ese que reconoce las distancias y las precedencias, la edad y la formalidad. Esa manera ¨confianzuda¨ que están manejando los jóvenes, con muy poca o con mucha formación. El voseo y el tuteo se han venido apoderando de la cotidianidad. Innegable que los paisas hablamos de vos y de tú. Pero innegable también que son maneras propias del trato entre familiares o amigos. Puede que a los argentinos les luzca, pero a nosotros, pocón, pocón.
    Pareciera que decir “usted” convierte a los muchachos en seres extravagantes. Y eso no es cierto. Más bien, ese trato respetuoso a la hora de ser la imagen de una institución, a la hora de atender, a la hora de presentarse frente a los de mayor rango o culturas extranjeras, genera de inmediato credibilidad y, de todas formas, simple educación. Es un asunto tan elemental, pero tan diciente de las buenas maneras, que para nada opaca la juventud o impone reglas. Propongo una campaña interna en cada casa para que inculquemos de nuevo el trato respetuoso del “usted” que sólo puede variar con la autorización del interlocutor. Propongo que volvamos a investir de gracia el trato de ¨don¨ y el de “doctor” a no ser por la insistencia del personaje que otorgue una forma más familiar de llamarle. En negocios y diplomacia, son imperativos los tratamientos. La oportunidad de los juegos es única, como la infraestructura que nos deja, con absoluta seguridad este trato comedido será una bonita manera de generar relaciones que legarán también, después de las justas, una infraestructura de buenas relaciones entre nosotros mismos y como dice el buen slogan, para una Medellín más educada. La labor ya ha comenzado.

    debuenasmaneras@vivirenelpoblado.com