Tratamiento de choque para el aire

Nunca se ha visto una campaña seria para controlar los vehículos más contaminantes, no ha habido algo que les haga notar que hay que respetar el aire. No, aquí vivimos obsesionados con el límite de velocidad y el pico y placa
/ Juan Carlos Franco

Por fin, después de años de hacerse el desentendido con el tema, el Área Metropolitana de este cerrado Valle de Aburrá (AMVA) parece haber llegado a la conclusión de que el aire de Medellín y sus vecinos es muy malo y que debe hacer algo rápido y contundente para mejorarlo.

El AMVA, como autoridad ambiental de la ciudad y sus alrededores, ha sido admirablemente estricta con las empresas y particulares que ensucian el agua. No ha dudado en perseguir de inmediato y sancionar con dureza y hasta con escarnio público a quienes arrojan residuos y químicos a quebradas y ríos.

Pero, al mismo tiempo, en una actitud bipolar e incoherente, ha sido reprobablemente laxa, ciega y negligente con las empresas y particulares que contaminan el aire que todos tratamos de respirar.

Pero las cosas cambian. De repente acaban de pasarse a la otra orilla y ya están publicando todos los días el ICA (Índice de Calidad del Aire) y ya advierten sobre prontas medidas extremas. Como aumentar el pico y placa de las tres horas actuales a día completo. Para todos los vehículos.

Es de suponer que el cambio extremo tiene que ver con una nueva administración que quiere entrar pisando duro. Y claro, con que por fin tenemos equipos serios para medición de PM2.5 distribuidos por todo el Valle.

Es un hecho que durante casi todos los días de marzo la calidad del aire fue desastrosa por todo el Valle. Antes también lo era, solo que no se medía. De modo que, a prepararse porque vienen las medidas de choque.

Pero, ¿por qué dejar encerrados todos los días el 40% de todos los vehículos, buenos y malos, y no solo los realmente malos?
Por aquí nunca se ha visto una campaña seria para controlar los vehículos más contaminantes (sobre todo buses, camiones y volquetas), no ha habido algo que los incomode levemente, que les haga notar que hay que respetar el aire. No, aquí vivimos obsesionados es con el límite de velocidad y el pico y placa.
Los humos de cualquier olor, color o intensidad son amablemente tolerados.

Bueno, también se persiguen vehículos con retraso en pago de impuestos departamentales, Soat o revisión tecnicomecánica, pero no se le hace nada al que reparte por toda la ciudad su descarga mortal de gases venenosos.

Por su ubicación en un valle cerrado, Medellín debería ser la campeona nacional de intolerancia ante emisiones vehiculares tóxicas. Vehículo que circule por la ciudad y sus alrededores despidiendo humos tiene que ser inmovilizado de inmediato.

Señores de la AMVA, es hora de instalar retenes en los diferentes accesos y salidas de la metrópolis para detener en el acto al vehículo sospechoso o pillado en flagrancia -camión, bus, automóvil particular e incluso moto- para hacerle una rápida medición y levantar comparendo con inmovilización incluida.

O qué tal en alguna recta de la vía a Las Palmas, o en la Autopista Sur… en fin, son tantos los sitios por los que se ven centenares de vehículos contaminantes, que basta con que la AMVA asome sus narices a la calle para que empiece a multar.

Bueno, lo de inmovilizar es pensar con el deseo, pues en la práctica sería imposible de implementar. ¿Dónde acomoda uno las decenas de vehículos infractores grandes, como buses, camiones y volquetas?

Nos tendremos que conformar con que a los transgresores (los dueños de los carros, no los conductores) les llegue a su casa o empresa una multa peor que la de exceso de velocidad o pico y placa.

Sea como sea, solo después de haber puesto en cintura a los peores agresores tendrá sentido exigir sacrificios en términos de movilidad restringida (pico y placa todo el día) al porcentaje abrumador de automovilistas que cumplen perfectamente con las normas ambientales.
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