Tras intervención de las autoridades, prostitución usa nuevas máscaras

Gremio de comerciantes reconoce avances en la intervención del parque Lleras, sin embargo, cree que faltan más acciones en contra de la prostitución, que en algunas ocasiones ha sido ‘jalada’ a otros establecimientos.
 

Por Daniel Palacio Tamayo

El día en el que un comerciante de vieja data en el Lleras, explotó de la rabia al ver la situación en la que se había sumido el parque contó por lo menos 200 mujeres ofreciendo servicios sexuales en los alrededores de este punto que ha sido la vitrina de la ciudad ante los visitantes extranjeros. El comerciante recuerda cómo esas mujeres se cruzaban en su camino, lo miraban fijo y lo saludaban con voz sexy y ojos coquetos.

No podía estar más indignado al ver la situación por la que atravesaba el parque Lleras. Después de eso, vino la estrategia de intervención de la Policía que hasta ahora empieza a dar algunos frutos reconocidos por los comerciantes de la zona rosa. Además de la presencia institucional constante en el parque, se han incautado dosis de drogas, cerrado hostales por diferentes razones, encontrado licor adulterado y un arma de fuego en un establecimiento comercial y reestablecido derechos a menores en condición de explotación sexual.

Extraoficialmente investigadores estiman que al iniciar la intervención por cada 50 trabajadoras sexuales, 5 eran menores de edad explotadas. Ahora las autoridades esporádicamente encuentran una menor en esta condición, por lo que investigan si el fenómeno se ha movido a otros lugares como hoteles, hostales y apartamentos o se ha logrado un efecto real sobre este flagelo.

“Jaladores” o “promotores temáticos” atraen con descuentos a mujeres para que puedan tener encuentros con los potenciales clientes o extranjeros que visitan negocios de rumba en búsqueda de licor y sexo

Luis Guillermo Orejuela, director de la Corporación Zona Rosa, reconoce los resultados, pero pide que se trabaje más contra la explotación sexual de niños y adolescentes; al igual que con la prostitución, dada la dualidad del Lleras como sector empresarial y de rumba. “Esta es una zona residencial y empresarial muy importante y está afectando la imagen del sector. Los empresarios están muy aburridos con eso”, concluye el líder gremial.

Entre las inconformidades manifestadas por algunos comerciantes del Lleras a las autoridades se encuentran las estrategias comerciales que, según ellos, han instaurado algunos establecimientos de rumba que acuden a “jaladores” llamados por unos y “promotores temáticos” por otros, para atraer con descuentos de licor principalmente a mujeres bonitas y jóvenes, e incluso a las mismas trabajadoras sexuales, para que puedan tener encuentros con los potenciales clientes, muchos de ellos extranjeros que visitan esos establecimientos de rumba en búsqueda de licor y sexo.


“En cuanto a la prostitución puede haber locales que están cohonestando con eso”, reconoce Orejuela, quien pidió que la recuperación de este icónico parque de Medellín sea un compromiso compartido, razón por la cual rechazó iniciativas de algunos comerciantes, y que se escucharon en la misma reunión con las autoridades celebrada el miércoles 25 de mayo, que contemplaban “hacer otro tipo de acciones para que la situación, respecto a las prostitutas mejore”.

“De hecho, hace un año, hubo empresarios no asociados que contrataron seguridad privada ante el desespero de la situación, pero los empresarios de Zona Rosa, rechazamos de plano eso, porque entendemos que la recuperación tiene que ir desde la institucionalidad”, aseguró Orejuela.

El propósito para los dueños de los negocios del Lleras es que el parque tenga de nuevo otra imagen que invite a disfrutar de una tarde en familia y no más una zona casi de tolerancia.

Hallazgos e investigaciones en curso
Vivir en El Poblado conoció que la Policía Judicial indaga si es cierto que a los extranjeros se les está ofertando por medio de un catálogo servicios sexuales de toda clase, al igual de otros métodos por medio de internet, chats o camufladas bajo la figura de salas de masajes. Igualmente buscan algún vínculo entre la explotación sexual de menores, la prostitución y redes criminales que las manipulan. Algunas trabajadoras sexuales identificadas en el parque ya estaban censadas por la Alcaldía anteriormente como trabajadoras sexuales en sectores como la Veracruz del centro de la ciudad.

Las autoridades han conformado un grupo de tareas especiales para contrarrestar esta situación por medio del trabajo de 2 fiscales, 6 investigadores judiciales de Infancia y Adolescencia y 2 más del CTI. Trabajo que ha complementado al realizado por los uniformados en el parque y establecimientos de rumba en compañía de caninos especializados para la labor de vigilancia y control a situaciones irregulares como el tráfico de estupefacientes. Sin embargo, los comerciantes solicitaron más mujeres policías para inspeccionar a mujeres y a travestis que ofrecen servicios sexuales en el parque para hacer un control más efectivo y evitar que la condición de género ayude a la distribución de sustancias alucinógenas a la par de su oficio.

Acciones en hoteles contra explotación sexual
Por medio de un comunicado, la cadena Dann en Medellín, aseguró que obtuvo la certificación The Code, que le permite establecer nuevos protocolos entre directivos, empleados y proveedores, que permitan la prevención y denunciar posibles casos de explotación sexual de menores de edad. Con esta política corporativa, se establece que “cualquier adulto que ingrese a alguno de los hoteles Dann acompañado de un menor que no esté en primer grado de consanguinidad, es decir, que no sea hijo o hermano, deberá presentar una autorización de los padres avalada por notaría”.