Trabajar por el aire que todos queremos respirar

Medellín Cómo Vamos

Recientemente en Medellín Cómo Vamos, en alianza con Urbam de Eafit, realizamos una mesa de trabajo para abordar uno de los temas que más nos retan como región metropolitana: mejorar la calidad del aire. En ella se evidenció que en la actualidad los instrumentos para su gestión se enfrentan a tres desafíos: mejorar las capacidades de control de la autoridad ambiental, especialmente en las fuentes fijas; promover cambios en la política pública nacional para reducir las emisiones y, articular un sistema eficaz de gobernanza del aire.

Por: Piedad Patricia Restrepo

Directora Medellín Cómo Vamos

prestrepo@medellincomovamos.org

Es importante destacar que en 2016 mejoraron los sistemas de información sobre calidad del aire, y se amplió el número de brigadas para el control de emisiones a fuentes móviles, entre otras medidas. La mesa de trabajo nos permitió reconocer que la consolidación de la autoridad ambiental en la región, a pesar de que ha avanzado significativamente, no es una tarea cumplida. Uno de los principales pendientes en ese sentido, es la conjunción de los distintos ámbitos de autoridad de la entidad y el fortalecimiento de sus funciones en materia de movilidad y planeación.

Por otro lado, también hay una mejora en los combustibles y la actualización de la política nacional de calidad del aire. En los espacios de discusión promovidos por Medellín Cómo Vamos se ha identificado la necesidad de una mayor articulación con otras dependencias del gobierno nacional distintas a las autoridades ambientales y Ecopetrol, puntualmente en las entidades encargadas de la regulación del transporte de carga: Superintendencia de Puertos y Transportes y Ministerio de Transporte.

Finalmente, una región que amerita intervenciones integrales de calidad del aire necesita una mirada de largo plazo, con programas que tengan un sistema adecuado de monitoreo y evaluación. La experiencia de la política de gestión metropolitana de la calidad del aire entre 2007 y 2016, con un pacto por la calidad del aire en 2007 que mostró efectos significativos hasta 2012, pero no mostró efectos permanentes entre este año y 2016, nos dio lecciones sobre la necesidad de articular actores públicos, privados y a la ciudadanía organizada para que las políticas se fortalezcan o se complementen trascendiendo los cambios de administraciones municipales, y que la calidad del aire como desafío público no deje de promoverse en la agenda ciudadana.

*Este texto fue coescrito con Luis Miguel Roldán, profesional especializado de Medellín Cómo Vamos.

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