Trabajan en La Poda

Trabajan en La Poda
En un taller de fundición, la emblemática escultura es sometida a una detallada restauración. Su estructura y su base están deterioradas

Expertos en arte coinciden en que La Poda, creación del escultor y pintor Bernardo Salcedo, representa una crítica contra el desarrollo de obras físicas en la ciudad por encima de lo natural y de zonas verdes que se pierden. Además, concuerdan en que Salcedo fue un artista trascendental en la historia del arte colombiano.
“La Poda es una ampliación de obras que Salcedo venía haciendo con láminas de acero y paisajes con elementos industriales. Relacionó lo artificial con lo natural. La Poda como tal es una abreviación representativa sobre el paisaje y la manipulación del mismo, enfatizando en la dinámica de las obras públicas en Medellín”, dice el curador del Museo de Arte Moderno, Óscar Roldán.
Carlos Arturo Fernández, crítico de arte y docente de la Facultad de Artes de la Universidad de Antioquia, afirma que “La Poda hay que pensarla en relación de la naturaleza con el progreso concreto del departamento de Antioquia. La escultura de metal sobre elementos naturales, haciendo una crítica a la idea de que el progreso pasa por la destrucción de la naturaleza”.

Avanzan los arreglos
Para poder intervenir la escultura adecuadamente, fue necesario trasladar todas las piezas desde su lugar, en la glorieta donde se unen las lomas de El Tesoro y Los Balsos, hasta un taller de fundición donde se realiza todo el proceso.
Actualmente se elabora una base inclinada en concreto reforzado, con el fin de reinstalar la escultura con una pendiente y permitir así un drenaje adecuado. Esto evitará la acumulación de agua, causante principal del deterioro.
La inversión de la Secretaría de Cultura Ciudadana de Medellín en este mantenimiento es de 60 millones de pesos.

Tanques de agua son de la comunidad
Sobre la vieja polémica por la instalación de unos tanques de acueducto al lado de la escultura hace varios años, EPM aclaró que no pertenecen a su infraestructura sino a la acción comunal de El Tesoro La Y. Según el curador Roldán, lo ideal sería que no estuvieran juntos los tanques de EPM y la obra de arte. “Una obra de arte convierte un espacio en un lugar, el cual no será el mismo desde ese momento. Mi concepto es que ni el arte ni otra situación debería tener tanto poder para imponerse sobre el desarrollo de una sociedad, sin embargo, en este caso la cultura empieza a ejercer una fuerza grande, el poder del lugar, el significado de la experiencia de una comunidad frente a un espacio.”
Por su parte, Carlos Arturo Fernández es partidario de que, al menos visualmente, La Poda y los tanques de EPM sean separados por una barrera de árboles.