Torre Mayor se salvó de ser un elefante blanco

 

Después de un año y medio las obras no eran significativas para los copropietarios que ya habían invertido en la construcción. Preocupados por el futuro del proyecto, estos decidieron hacer una ofensiva en medios de comunicación. Pero la estrategia falló y la crisis se agudizó debido a que los posibles comparadores no se querían arriesgar en un proyecto con problemas financieros. Entonces los copropietarios, con el acompañamiento dela constructora, se reunieron para conformar un comité que permitiera reactivar el proyecto.

Los copropietarios asumen el proyecto

Desde 2003 la obra estaba parada, y entre enero y agosto de 2004 avanzó a paso de tortuga, por ello las primeras acciones que definió el comité de copropietarios fue verificar el estado de las cuentas.

“Debido a que el proyecto no estaba respaldado financieramente, el comité acordó ingresar los dineros a una fiducia, administrada por el constructor, con la interventoría del mismo comité, quien decidiría la destinación de los recursos financieros”, explica Luis Eduardo Valencia, miembro del comité de copropietarios. Así empezaron a pagar cuentas atrasadas, negociaron con proveedores y con los propietarios. “Al asumir la distribución de los recursos se buscó generar confianza en los compradores, para que con los aportes permitieran un flujo de caja y que el proyecto avanzara”, comenta Gilma Rojas Duque, encargada del manejo de los recursos financieros.

Se realizó un avance de los apartamentos, dando brincos entre pisos acorde con los aportes de cada uno de los propietarios. Hasta que en mayo de este año el proyecto amenazó con detenerse de nuevo y los copropietarios tuvieron que aportar 400 millones de pesos más para garantizar la terminación satisfactoria del edificio.

La entrega

Finalmente, el edificio de 101 apartamentos terminó siendo un ejemplo de cómo la unión y concertación de una comunidad de propietarios puede encontrar soluciones viables para los problemas en los proyectos deconstrucción.

El 2 de agosto el comité de copropietarios finalizó labores como representante y administrador del proyecto Torre Mayor.

Durante su gestión logró entregar apartamentos a 90 propietarios y zonas comunes. Para los 11 apartamentos pendientes será el Consejo de Administración quien busque soluciones con los constructores para agilizar la entrega definitiva del edificio.

Por su parte la constructora Torre Mayor afirmó a Vivir en El Poblado que “está en proceso de legalización y entrega de la totalidad del edificio ante Planeación”.