Tonos

Dos coros que están de aniversario y son consolidados y luchados, con múltiples logros para mostrar

Carlos Antonio Arango
Cecilia Espinosa

La maestra Cecilia Espinosa fundó en 1984 el coro Tonos Humanos. Quince años después fundó el coro de cámara Arcadia, un proyecto paralelo, en el cual explorar otras sonoridades.

Hoy, Tonos Humanos tiene 32 integrantes y con ellos la maestra trabaja polifonía musical, desde el Renacimiento hasta el presente. El propósito de Arcadia, integrado por 20 coristas, está más orientado a la música contemporánea.
Para esta ocasión especial en que los coros celebran 15 y 30 años de existencia, la maestra eligió la Missa Dei Patris, del compositor checo Jan Dismas Zelenka, que será interpretada por ambos coros en un gran concierto en el Teatro Metropolitano de Medellín, el jueves 30 de octubre a las 8 pm.

“Me ha gustado mucho difundir la música del Zelenka”, cuenta. “Ya lo había usado para otras efemérides, y esta vez será nuevamente así porque es un compositor del periodo Barroco que no es tan conocido como Händel o Bach, y su música, además de ser muy bonita le permite una amplia participación al coro”.

Espinosa celebrará el aniversario de ambos coros con un grupo de coristas consolidado; algunos de ellos son músicos y otros tienen otras profesiones, pero todos se han convertido en una familia que ha cultivado triunfos memorables. Carlos Antonio Arango, médico integrante de Arcadia y uno de los solistas del concierto de aniversario, recuerda con cariño el camino que, en su caso, ya cumple 14 años. “Hemos ganado concursos en Grecia; obtuvimos segundo puesto en el Béla Bartók, en Hungría; primer puesto en Torrevieja, en España; cantamos en el Harald Andersén, en Helsinki… nos han pasado cosas importantes en el extranjero y hemos hecho cosas lindas aquí”.

El recorrido no ha dejado de ser duro en ningún momento. Los recursos económicos y humanos no siempre están a la mano y son los mismos coristas y la maestra quienes se ofrecen a hacer labores por fuera de la práctica musical.
“Me sorprende el paso del tiempo y que aún estemos luchando por este proyecto”, dice Cecilia. “Quisiera ocuparme sólo de lo musical pero eso es imposible. El apoyo al trabajo cultural cada vez es más difícil”.

Sin embargo, la pasión y la convicción de la maestra la mantienen firme en su lucha para que estos dos grandes coros sigan recogiendo éxitos y triunfos, y contribuyendo al patrimonio musical de la ciudad.