Tomy Sam, el Bedlington terrier

El perro de los mineros y los gitanos de Northumberland, Inglaterra, tiene unos 180 años de historia y fue denominado en principio Fox terrier de los condados del norte. Luego un albañil llamado Joseph Ainsley lo renombró en homenaje a Bedlington, su ciudad.

Sobre su origen no hay acuerdo. Para algunos deriva del cruce entre el Otter-hound, el Whippet y el Dandie Dimmont terrier, no obstante hay quienes solo consideran a aquel último y dicen ver sangre de Bull terrier. Como fuere el logro fue un persecutor de zorros veloz y muy resistente.

El punto de este animal está en su curiosa apariencia. Tiene cabeza estrecha y redondeada, cuyas formas se acentúan por el corte de pelo que le suelen hacer; tiene orejas en forma de avellana, colgantes y peludas en los extremos, y ojos que dan la impresión de ser triangulares.

Su figura lo pone a la par del Poodle francés y de hecho ha ganado gran reputación como mascota de compañía, eso sí con un gran pero: no debe convivir con otro perro del mismo sexo porque peleará si siente usurpada la atención de su amo. No en vano se le presenta como un animal con “figura de cordero y corazón de león”.

 
Altura
Unos 41 centímetros.   
Peso
8 a 10 kilos.  
Colores
Azul, hígado o arena. Puede tener manchas fuego.
Promedio de vida
12 años.  
Característica especial
Ladra poco.  
Tenga en cuenta
Requiere cepillado diario para mantener su pelaje en forma y saludable.  
Tenga en cuenta II
Necesita buenos espacios para satisfacer su vocación por las carreras. 
 Relación con los niños
Buena.      
Carácter
Amable, pero lleno de valor cuando se le incita; inteligente, con fuerte instinto cazador, nunca tímido ni nervioso.  
Otras aptitudes
Cazador de ratas y castores.      

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