Todos estamos a la espera

    Todos estamos a la espera
    La historia es más o menos así: Luis Pérez cuestionó, durante la campaña que lo llevó a la Alcaldía, el sistema de valorización que tenía Medellín, pero sobre todo, a la entidad que lo manejaba, el Inval. Una vez en el poder, cumplió lo prometido, y apoyado por los fracasos del Inval con los proyectos de la Tranversal Intermedia, en El Poblado, y la Carrerra 76, en Belén, acabó con él. Durante su gobierno murió la valorización. Su sucesor en el gobierno municipal, Sergio Fajardo, anunció que la financiación de obras por este sistema no se podía abandonar y que, bien manejado, era la solución para poder hacer las obras viales que la ciudad necesita, principalmente en El Poblado.
    Llevamos 7 años y medio en esas, esperando que en la Alcaldía sepan cómo hacer bien las cosas para que mediante el cobro del impuesto de valorización se construyan algunos pocos kilómetros de los cientos que necesitamos en Medellín. Durante los 4 años de gobierno de Fajardo no se llegó siquiera a la formulación de un nuevo estatuto de valorización. Sí se hizo el Plan de Ordenamiento de El Poblado, y aunque la ciudad vivió en cierta medida una transformación física, donde menos evidente fue es en nuestra comuna. En los tres años y medio que van del gobierno de Alonso Salazar, quien como candidato a la Alcaldía prometió la construcción, mediante el cobro del impuesto de valorización, de un paquete de obras viales en El Poblado, basado en el trabajo del Plan de Ordenamiento de su antecesor, hemos sido testigos de cómo la ciudad es mucho más dinámica que sus gobernantes. Mientras en justicia podemos decir que los problemas de movilidad que tenemos hoy han superado con creces lo diagnosticado en el Plan de Ordenamiento, en la Alcaldía siguen discutiendo qué, cómo, cuándo y dónde hacer algo. Esta historia habla por sí sola de la capacidad de gestión y ejecución de los dirigentes de la ciudad en la última década.
    Parece como si los habitantes de la zona de la ciudad que con más dinero contribuye a los fondos municipales no fuera merecedora de recibir algo a cambio. No nos referimos a que construyan con ese dinero todas las obras que necesita la ciudad, sino a que se cubra una parte justa del valor total de lo proyectado, a que se cobre un impuesto de valorización donde esta efectivamente se produzca, pero sobre todo, a que se gobierne con diligencia y eficiencia. Son muchos años pensando qué hacer, como si los problemas que hay que solucionar estuvieran congelados.
    Al paso que vamos tampoco será en este gobierno que se hagan las obras que necesitamos. Lo único que quedará será el puente de la 4Sur, el que en su campaña electoral Alonso Salazar dijo que haría por su importancia para toda la ciudad, y que no se planea cobrar por valorización.
    Al cierre de esta edición estamos a la espera de una decisión (una buena decisión) en la Alcaldía, sobre los proyectos que llevan tantos años estudiando.