Teresita Gómez

Teresita Gómez
Teatro de la Universidad de Medellín, en 1988.

Este retrato de Teresita Gómez fue tomado por Carlos Tobón en el Teatro de la Universidad de Medellín, en 1988. La pianista nunca conoció a sus padres naturales, quienes la abandonaron, siendo una bebé, en las puertas del Palacio de Bellas Artes, donde fue adoptada por Valerio y Teresa, los vigilantes del lugar. Creció entre instrumentos musicales, sobre todo pianos, y en las noches solitarias pulsaba las teclas del más grande, el de cola. No tocó mucho a escondidas, pues desde los cuatro años recibió clases con Marta Agudelo y Anna María Penella, allí mismo en Bellas Artes. En 1959 pasó a estudiar a la Universidad Nacional, y el maestro Harold Martina le dio clases entre 1964 y 1966, cuando se graduó como concertista y profesora de piano Summa Cum Laude.
Quizá el período más fértil de su formación fue entre 1983 y 1987, cuando el presidente Belisario Betancur la envió como agregada cultural a la embajada de Colombia en Berlín. En 2005 cumplió 50 años de vida artística.