Los Arango Cataño, la dinastía del tenis en El Poblado

Los Arango Cataño, la dinastía del tenis en El Poblado
Juan Diego es ingeniero civil, María Eugenia es corredora de bolsa y Santiago estudia en el San José de Las Vegas.

Papá e hijo jugaron la final de las Justas Deportivas del barrio. La mamá, entre tanto, quedó en tercer lugar en su categoría.

El campeón en el tenis masculino de las Justas Deportivas de la comuna 14 se llama Santiago Arango Cataño, estudiante del colegio San José de Las Vegas, quien a sus 16 años derrotó a su papá, Juan Diego Arango, en una final donde a pesar de que ambos se conocían en sus movimientos, fue reñida al principio. Luego el hijo resolvió a su favor el duelo con un 10-4.

Además de la emoción que representaba jugar una final, así fuera en un torneo recreativo, para ambos fue una sensación única, pues era la primera vez que se enfrentaban en una competencia. Antes hubo un montón de entrenamientos en las canchas del Country Club.
Juan Diego y Santiago tenían claro cuáles eran las fortalezas del otro y por dónde podían vencerlo; quien no sabía qué hacer era su mamá, María Eugenia Cataño. ¿A quién hacerle barra? Durante el torneo le resultaba cómodo, pues cada uno iba por su lado, pero en el juego definitivo, la mejor opción fue ser neutral.

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En lo que sí no hallaron problemas fue en apoyarla a ella en su reto por el lado femenino, donde obtuvo el tercer lugar. Incidió una lesión que padece desde hace algún tiempo en uno de sus hombros, que le ha afectado su nivel.

La responsable de esta afición

Antes de casarse, María Eugenia ya practicaba tenis con asiduidad. Lo hacía en las canchas del Club El Rodeo, compartiendo una afición con su familia. Juan Diego, por el contrario, se inclinó por el fútbol, hasta que una lesión en la rodilla no lo dejó continuar.
Fue cuando se conocieron, y a medida que se iban compartiendo los gustos, ella lo fue motivando a que tomara las raquetas y la acompañara a las canchas, primero con muchas novatadas, pero después alcanzando un nivel decente para hacerle frente a su futura esposa.

Luego se casaron, nació Santiago, y este creció hasta tener edad para sumar un nuevo integrante al clan.

Los tres ingresaban a la cancha, con María Eugenia como la estandarte. Su destreza le permitió a Juan Diego subir su nivel, y a Santiago coger vuelo hasta darles la talla a sus papás.
Juan Diego se ríe al recordar los primeros pelotazos, y reconoce que la mamá casi siempre vencía, si bien ella le valora sus esfuerzos para contrarrestar sus golpes.

Hay más que tenis

Los Arango Cataño han sido una familia muy deportista. Además del tenis, han participado en las pruebas de ultimate y atletismo de las Justas Deportivas que organiza el Índer mediante el programa de Presupuesto Participativo.

Hacer deporte es una de las actividades que más disfrutan como familia, y por tanto permanecen atentos a las convocatorias que les llegan de los eventos públicos que se realizan en su comuna, no solo porque son gratuitas y abiertas para toda la comunidad, sino por el factor integrador.

La final se disputó en las canchas de tenis de la UVA Ilusión Verde de El Tesoro, un escenario que los tres valoran por su calidad y su comodidad.

En la categoría de los hombres la participación fue amplia, con cerca de 60 competidores. Para alcanzar el partido definitorio, Juan Diego y Santiago debieron superar a cinco rivales, antes de enfrentarse.

El panorama fue distinto en las mujeres. María Eugenia dice que solo hubo tres deportistas, por eso su frustración al no poder haber obtenido el título.

 

Más sobre las Justas Deportivas

Este es un evento que se efectúa en 14 comunas de la ciudad y congrega a más de 20.000 ciudadanos. En El Poblado ha tenido actividades, además del tenis, en fútbol para menores de nueve años y en categoría libre; fútbol sala sub-16 y libre; voleibol y baloncesto, ambos en mixto.

Por: Sebastián Aguirre Eastman / sebastian.aguirre@vivirenelpoblado.com

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