Tenemos miedo

Tenemos miedo, eso dicen los habitantes del barrio El Tesoro sobre el lleno que hace algo más de un año hicieron en la finca Asís para habilitar un terreno para coleo.

El miedo de ellos surge porque no creen que esa obra haya sido realizada con todas las especificaciones técnicas. Las casas están acosadas por la tierra, al punto que los muros de los linderos de algunas de ellas están inclinados y por entre las uniones de los ladrillos se filtra la tierra cuando llueve.

En los patios de las casas y en las calles del barrio se ven las coladas de barro que bajan del lleno después de los aguaceros.

En febrero de este año fueron al Cerca a exponer su caso. Allí ordenaron una inspección ocular que encontró que “no se implementaron obras de contención y drenaje superficial que garantizaran la estabilidad de los llenos realizados”.

  • De acuerdo con esta visita, el Cerca recomendó varias obras preventivas y de estabilización:
  • Construcción de un muro de contención en la pata del talud para darle soporte lateral al lleno realizado.
  • Implementar obras de drenaje superficial para evacuar eficientemente el agua de escorrentía superficial.
  • Engramado y arborización de las caras de los taludes opuestos.
  • Reparación del muro del cierre fallado en la parte de atrás de la explanación.

Vivir en El Poblado indagó por las responsabilidades en este asunto. En la Inspección  de Policía dicen que es entre particulares -los dueños de la finca, los responsables del lleno y los dueños de las casas afectadas- que debe ser resuelto por ellos mismos. Sin embargo la Inspección pidió asistencia al Simpad, entidad municipal encargada de la atención y prevención de desastres, para la evaluación geológica del lleno y del riesgo para el barrio.