Temas de identidad local

    Un aporte fundamental del POT ha sido los muchos Planes Parciales, pequeñas intervenciones, que hoy, por acción de la misma norma deben ajustarse, por lo menos en su planteamiento como parte de un todo, articulando los intereses de una comunidad determinada a los generales de la ciudad. Igual importancia merece el haber hecho del Río el eje de la ciudad y haber propuesto unos nuevos “centros” para Medellín.

    A pesar de las intenciones mucho de lo planteado aquí se quedó en el papel y mientras tanto la comunidad se ha visto enfrentada algunas veces a situaciones traumáticas.

    El espíritu de la norma que rige la constitución de los Planes de Ordenamiento se basa en dos aspectos, el primero el que tiene que ver con la vigencia mínima de tres administraciones municipales en sus contenidos estructurales y el segundo en cinco grandes temas que el Plan debe tratar: Objetivos territoriales a mediano y largo plazo; estructura urbana y rural definida por las redes de transporte, vías, espacios públicos y servicios públicos; áreas de reserva según su valor ambiental y paisajístico; zonas de amenaza y riesgo y, clasificación del suelo municipal.

    El proyecto de reformulación o ajuste al Plan que presentó la Alcaldía a estudio al Concejo define en tres las dificultades del actual POT: Falta de agilidad en los procesos de formulación de los planes parciales, debido principalmente a la poca tradición en la interacción entre lo privado y lo público, lo que a la larga crea un clima de desconfianza entre los diferentes actores territoriales. Un segundo aspecto es el creciente proceso de suburbanización en áreas rurales. Esto explicado por la falta de control y la carencia de una política metropolitana para el manejo del suelo, lo que da como resultado la insostenibilidad regional. Por último, el tercer aspecto que se busca revisar con este proyecto es el creciente deterioro de ecosistemas estratégicos. Lo explican como el resultado de la falta de incentivos y compensaciones a los propietarios de estas tierras y por la falta de pactos regionales. El resultado es el que vemos en todas las laderas del valle y caracterizado fundamentalmente por un creciente deterioro ambiental.

    El tema del ordenamiento territorial, no debe ser tratado como un asunto meramente instrumental, sino como un proceso de integración de la comunidad en torno a algo que podríamos pensar como una construcción de un proyecto común de ciudad o mejor aun, de un proyecto regional, que integre a Medellín primero al Área Metropolitana, como región aledaña inmediata y estratégicamente integrarla al departamento.

    Crear normas que permitan hacer que nuestra competitividad máxima esté en la inteligencia y creatividad, no en la malicia, como nuestro mayor potencial.

    La revisión al POT es una nueva oportunidad para encontrar esos asuntos que nos permitan construir un tema común y una definición como sociedad por fuera de los discursos y cercana a los hechos reales.

    Una nueva oportunidad.