Suena Al Athim

A un ritmo electro latino
Suena Al Athim
Spanglish girl y Señorita, música al estilo Miami, en la rumba de Medellín

En “El Pulguero”, como se le llama a un mall grande frecuentado por negros en Miami, en donde venden de todo, Al Athim se cortaba el pelo y se hacía las trenzas. La niña que se las hacia le decía “El Canadiense”. Era el blanco y mono entre los morenos, pero su alegría y efusividad lo distinguían como latino. Hablaba español. “Ya no era el blanquito que se creía rapero negro. Al latino lo respetan porque tiene la misma lucha, por así decirlo”, cuenta este artista del género urbano, que vivió 20 años en esa ciudad de la Florida.
Alberto Abuchaibe, como se llama Al Athim, nació en Barranquilla, es descendiente palestinos y desde los cinco años se fue a Miami. En la radio sonaba el rap de los 80 y, al igual que muchos jóvenes estadounidenses, creció oyéndolo. Siempre le gustó la música y pintar. “Un mansito cantando”, dice, era el dibujo que siempre hacía en el colegio. Él, que creció alejado de los barrios en donde se vivía la cultura hip hop, era el único de sus amigos en ese cuento. En los barrios latinos, los raperos producen música juntos, así como sucede en Medellín y Barranquilla. Y aunque creció en un entorno diferente al de los artistas en Miami, salía de allí para compartir con nicaraguenses, dominicanos, cubanos… Con venezolanos y ecuatorianos formó un grupo al que llamaron La Gran Colombia.
Con el auge del reguetón en el año 2000 se vivía al máximo la rumba latina. Wyndwood, que era en los años 50 un barrio puertorriqueño, pasó a ser un distrito de arte (Wyndwood Arts Dictrict), y su vida nocturna abría un espacio para los artistas latinos. The Roof, un programa hispano de Mun2televisión, iba por las discotecas de los barrios de la ciudad haciendo encuentros, en los que Al Athim cantaba.

En este mismo año creó sus propias pistas, montó las maquetas de las canciones, las llevó a un estudio profesional y de manera análoga grabó su primer disco: Represento, compuesto por cuatro canciones en inglés y una en spanglish, el idioma de los inmigrantes. Lo difundió por la web en páginas dedicadas al rap y Dj Gringo de Black Heart lo sonó por primera vez en la emisora Veracruz Estéreo de Medellín. Un momento en que todos lo conocieron como Fat Al, su primer nombre artístico.

“Está rompiendo”
“El Fat”, así le dicen sus amigos en Medellín. En esta ciudad se radicó en 2007, tras haber estado en Bogotá trabajando en su empresa Arag Entertaiment Group, dedicada a impulsar artistas de la industria urbana colombiana, entre ellos J Balvin, a quien le recomendó ese nombre. A José Álvaro Osorio Balvin lo conoció años antes (2004), cuando cantaron una noche en la discoteca Dejavu, en Barrio Colombia, y desde ese momento se hicieron buenos amigos.

Un estudio de grabación en la vía Las Palmas es el sitio común en donde semana a semana se encuentran amigos y productores. “¡Ese es el que está rompiendo!”, interrumpe J Balvin cuando entra a la sala en medio de esta entrevista, saluda a Al Athim y se aleja a dedicarse a su trabajo. Alberto se ríe y continúa hablando de su vida, su música y estilo.

Estando en Medellín se unió con el Árabe, el Tigre, Aria, Mambo, JR. Ruiz (de la agrupación Laberinto) y formaron el grupo Los Extraditables. Su intención era hacer de este término negativo para el país, algo positivo. Su lema era “ Soy un colombiano extraditable por mi talento”. Lograron grabar con el Mexicano 777, un rapero de Puerto Rico, pero al final cada uno cogió su rumbo. La intención es sacar un compilado de este trabajo.

La música de Al Athim ha estado inspirada en Miami y en el rap de Nueva York. El rapero que más admira es Big Punisher, un puertorriqueño que emergió de la escena underground en el Bronx. El reguetón no ha sido su género, pero ha hecho varias producciones con amigos reguetoneros, como la canción “No estoy solo”, junto a Guerrero (artista urbano del Eje Cafetero). Su género lo denomina electro dance music, “sonidos electrónicos más anglo y afro”.

En 2012 incursiona en el género electro latino -muy al estilo de lo que hace Pitbull-, con el sencillo “Tú y yo”, junto a la cantante antioqueña Vivi Osorio. Al Athim estudia la música y lo que hacen otros artistas. “La idea es hacer las cosas bien hechas y no simplemente porque están de moda”, dice. Los últimos temas que lanzó y que suenan por estos días en la rumba colombiana son “Spanglish Girl” y “Señorita”, del cual espera grabar el video muy pronto.

Cuando va a escribir, se imagina la escena, entonces se va al entorno de la rumba y cuando la música “¡sube muy muy arriba!”… le genera sensaciones que le permiten crear cosas. El rap es la música que sigue haciendo para desahogarse.

“Soy un artista que de pronto a mucha gente le puede no gustar. De raperos escuchaba críticas de la manera de entregar la canción. No soy totalmente ni del rap ni del reguetón, pero ahora están muy abiertos a que los artistas hagan otras cosas”, reflexiona.
Los tenis y la moda siempre le han gustado. En Miami, llegaba a su casa cada semana con un par de tenis diferente. “Thim” es una palabra árabe que denomina “pecador”, como su mamá le dijo cuando vio el exceso en el armario. Paradójicamente Al Athim, en ese mismo idioma, quiere decir “el bendecido”.


Discografía
• Represento (2000)
• American dream (2004)
• Paradise lost (“No estoy solo”) (2009)
• Refuse to lose (“She knows”) (2011)

Sencillos
• “Tú y yo”, “Spanglish girl” y “Señorita” (2012)
• “Get it started” (2013)