Sobre “valorización que desvaloriza”

     
     
    Publicado en la edición 400, octubre 18 de 2009
     
       
     
    Sobre “valorización que desvaloriza”
     
       
     
    A propósito de la columna de Juan Carlos Franco publicada hace 15 días, el lector Jorge Vega escribió:
    El argumento es que a los inmuebles a la vera de las avenidas soportan ruido y dificultad de acceso y acabarán desvalorizados. Parece este argumento tan radical como el del caso que conocí cuando era Curador: Una señora interpuso demanda porque autoricé la licencia para un edificio que le tapó la divisa (…)
    En esto de la conurbación no se puede pensar casuísticamente; sería una acción egotista. Los impuestos tienen carácter comunitario y no personificado. No puedo pensar que si frente a mi casa no amplían la calle sería injusto el gravamen. Pero es que para llegar a mi sector debo usar otras avenidas con drenajes, puentes, vías iluminadas y con semáforos, que requieren tener buena capacidad para el volumen vehicular todos los días en aumento.
    A veces obras públicas necesarias deben demoler propiedades que paga el municipio, y los dueños deben ir a otros sectores. Es el precio del progreso de una metrópoli.
    Cuando derramaron la valorización en San Lucas valía el metro de tierra $250.00. Luego de las transversales, en 1990 se cotizó a $300.000. Claro que hay congestión y ruido, pero ¿cómo se hubiera podido densificar sin realizar planes viales y sus complementarios?
    Claro que las obras dan plusvalía, señor Franco; así no sea a los pocos meses su valor tangible. Pero es que valorizar también es comodidad de desplazamiento, calles con buenos andenes, iluminación, facilidad de vigilancia, etc; lo que indudablemente da mejor calidad de vida.

    Jorge Vega Bustamante, arquitecto.