Simón Gómez, sonido colombiano en Chicago

Este joven percusionista y timbalista de Medellín, es ejemplo de disciplina, talento y dedicación

Si bien el panorama musical en Medellín ha mejorado con el fortalecimiento de facultades como las de Eafit y la Universidad de Antioquia y la implementación de programas como la Red de Escuelas, querer ser músico aún es un acto de osadía. Y ser exitoso es todavía más loable.

Simón Gómez es un destacado percusionista y timbalista de 27 años, actualmente radicado en Chicago, Estados Unidos, y es un claro ejemplo de que con talento y disciplina es posible forjar una carrera musical consistente.
“Todo empezó en el Instituto Musical Diego Echavarría”, cuenta. “Ahí me metieron mis papás. Desde muy pequeño empecé a estudiar piano y violín”. Sin embargo, durante su proceso terminó decantándose por la percusión.

“Capricho de adolescente”

Lo que ahora es su oficio, comenzó, según lo describe Gómez, como “un capricho de adolescente”. Comenta que su deseo era tocar batería. “No quería seguir con el violín y el piano, porque creía que eso no estaba a la moda y que no era bacano”.

Sin embargo, su capricho de adolescente no tardó en convertirse en una vocación. “Empecé a estudiar con Alexander Ziborov (Ucrania), profesor de Eafit que enseñaba en el Diego Echavarría. Pensé que iba a ser batería más popular, pero él me empezó a educar en la parte clásica”.


Simón Gómez con la Orquesta SInfónica de Detroit (cortesía)

“Toda la educación que tuve me abrió los horizontes”

Después de formarse en el Diego Echavarría y de hacer su pregrado de música en Eafit, también bajo la orientación de Ziborov, continúo sus estudios becado en la Universidad de Miami -EE.UU-, donde se graduó Magna Cum Laude y, posteriormente, realizó una Maestría, también con beca completa. En su estancia en esa ciudad, estudió con reconocidos músicos, entre los que se destacan Ney Rosauro, Ted Atkatz, Shannon Wood, Matthew Strauss y Svet Stoyanov.

“Quizá, lo que más lo atrae a uno de venirse a estudiar a Estados Unidos son los recursos que tienen las orquestas grandes y que uno puede ganar un buen salario, tener una buena vida en alguna orquesta”, comenta Gómez, quien es otro de los talentos fugados del país a raíz de las escasas garantías para los músicos colombianos. “Toda la educación que tuve me abrió los horizontes”, complementa.

En Chicago continuó sus estudios en DePaul University, con Marc Damoulakis y Eric Millstein. Desde enero de 2014 es percusionista principal de la Battle Creek Symphony, en Michigan, y fue seleccionado como timbalista principal de la Orquesta Cívica de Chicago para la temporada que inicia en septiembre de este año. Además, es un músico de alta demanda y ha tocado con numerosas orquestas en los Estados Unidos.


Foto cortesía

“Ha sido un camino muy duro”

Los logros de su carrera no han sido producto del azar, sino de su esfuerzo sumado al talento. “No ha sido fácil”, asegura. “Ha sido un camino muy duro, porque para continuar por todas las universidades, me ha tocado tomar audiciones muy competitivas”.

La rigurosidad ha sido el factor determinante en los logros actuales de Gómez. “Entre cuatro y seis meses de práctica por lo menos -para cada audición-. No es una vida cómoda y fácil. A uno le toca buscarse las oportunidades”. Además, asegura que “uno no solo tiene que ser bueno en las audiciones, sino que tiene que crear una reputación y confianza en los músicos que tocan en estas orquestas grandes, para que lo contraten y tener la oportunidad”.

Sobre Colombia, cuenta que “desafortunadamente hace mucho no voy, pero quiero volver y compartir lo que he aprendido acá”. Y concluye: “El nivel ha empezado a subir. Hay un proceso de crecimiento en general. Espero que la cuestión siga así. Me gustaría tener conexión con universidades y músicos en Medellín”.