Sigue la tala de árboles

Aserrín, aserrán los maderos de Sanjuán…
Sigue la tala de árboles
Como la canción que los niños han entonado por décadas, así es la situación de tala de árboles en El Poblado, historia que se repite una y otra vez

“Los árboles son poemas que la Tierra escribe en el cielo. Los cortamos y los convertimos en papel, para poder dejar constancia de nuestro vacío”, decía Khalil Gibran. El mismo vacío que reflejan las respuestas del Área Metropolitana, entidad encargada de autorizar las talas de árboles en la ciudad, cuando se le pregunta por algunos cortes de árboles en El Poblado.


En la Frontera, un lote sin Dios y sin ley

Hace un par de años, en el lote contiguo al Parque de La Frontera (en la carrera 43 A con la calle 18 Sur), los habitantes del sector se conmovieron al ver como talaban más de 200 árboles.

En ese entonces, las autoridades encargadas sancionaron a los responsables del hecho con una multa. El compromiso también incluyó la siembra de seis árboles por cada uno de los cortados. Hoy el lote está sembrado, pero de maleza, y a simple vista no se ve ni la intención de reponer los árboles.
Aunque Vivir en El Poblado preguntó al Área Metropolitana varias veces sobre el hecho, la única respuesta posible fue: “Sobre el pago de la multa se debe consultar en la tesorería. Lo de la siembra se debe verificar, esto se hará en estos días una vez se revise el expediente”.



El guacamayo de Torrelaguna: no se salva

Los habitantes de la urbanización Torrelaguna, ubicada en la loma del Campestre (carrera 39 #16 A Sur – 70) cierran filas para proteger este árbol cada vez que llega una brigada oficial con intención de erradicarlo.

Y es que según la resolución 1732 del 7 de noviembre de 2013, definitivamente el legendario árbol que los ha acompañado durante décadas, de la especie guacamayo (albizia nipoides), será talado por orden de la Subdirección Ambiental del Área Metropolitana del Valle de Aburrá. La decisión se argumenta en su estado fitosanitario y mecánico. Todo comenzó cuando en 2012 un nuevo propietario de una de las casas de la urbanización, que queda contigua al guacamayo, inició ante una curaduría los trámites para licenciar la modificación de su vivienda, trabajos que implicaban talar el árbol. La Subdirección Ambiental del Área Metropolitana lo autorizó mediante resolución del 23 de agosto del 2013. Vivir en El Poblado quiso conocer la posición de ese propietario que desató la polémica, pero su respuesta, a través de la administradora de la Corporación Torrelaguna, fue que se remitía a la resolución que confirma la tala.



En Los Balsos la historia se repite

Lo que hace cerca de seis años era un bosque de más de 13.000 metros cuadrados sembrado con pinos ciprés hoy es un lote con un parque público en completo abandono. Muchos de los pinos ya habían sido talados por la mano depredadora del hombre y hace pocos días la historia se repitió. Más de 12 árboles fueron cortados. Un habitante del sector comprueba que la tala reciente se efectuó con una orden del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, fechada hace casi cuatro años, el 5 de marzo de 2009.

Sorprende también que este documento sea un permiso abierto para talar cualquier árbol de la ciudad, pues no especifica que los individuos a talar estaban ubicados en la calle 12 sur con carrera 10. La pregunta es inevitable: ¿Por qué en 2013 todavía sigue vigente un documento de 2009 con permiso para talar árboles en un lugar no especificado? Más extraño aún es que ahora en el Área nadie sepa de este caso y remitan la responsabilidad a Corantioquia. Por su parte, Corantioquia asegura desconocer el tema y promete designar a un ingeniero para que investigue.


La tala en la antigua casona de Villa Carlota

Habitantes de Manila tampoco se resignan al ver que los pulmones verdes de su barrio van desapareciendo para dar vía a grandes obras.

Para la construcción del nuevo edificio de la Cámara Colombiana de la Infraestructura (carrera 43 B con calle 16), en el lote donde estaba la antigua casona de Villa Carlota, fueron talados 54 árboles. En su lugar, hoy se erige una mole de cemento, y el canto de los pájaros lo reemplaza el ruido ensordecedor de las volquetas que de lunes a sábado entran y salen del sitio. Según el Área Metropolitana, este proyecto cuenta “con permiso de aprovechamiento de árboles aislados, dado en la resolución 1108 del 10 de julio de 2012, donde se autorizaron la tala de 54 individuos el trasplante de 25, y 162 individuos a reponer”. José Fernando Villegas, director de la seccional Antioquia de la CCI, dijo que para mitigar los impactos ambientales causados por las intervenciones, la Cámara propuso hacer una compensación dos a uno. “De esta forma se compensarán 108 árboles, con los cuales se busca mejorar la calidad ecológica y paisajística del sector”.



En Los Parra, una selva de cemento

Al malestar que han sentido los habitantes de urbanizaciones aledañas al proyecto de la prolongación de la loma de Los Parra en Patio Bonito, entre ellas Guadalajara y Bosques de Guadalquivir, se suma uno nuevo. Por cuenta de la obra, el bosque ubicado en la calle 1 Sur con la carrera 43 C fue talado, con autorización del Área Metropolitana. “Se autorizaron 28 talas y 84 reposiciones”, especifica el Área y agrega que por las modificaciones que se hicieron este año al proyecto vial se autorizaron 18 talas adicionales “para un total de reposiciones de 144 individuos”.

En general, aunque los afectados por las talas mencionadas insisten en que no están en contra del desarrollo de la ciudad, sí dejan claro que es necesario encontrar alternativas que impliquen un menor número de árboles caídos en una zona de Medellín que fue considerada exclusiva precisamente por sus áreas verdes y boscosas.