Si no fuera por la fuerza de gravedad

Al programa, diseñado para rescatar el espacio público, le resultó un “hoyo negro” que como se ve no es exclusivo de la noche, y que consiste en la penetración de todo sitio que esté fuera del alcance de los tiquetes de cobro de Azer y también de los parqueaderos cerrados. Entonces los vehículos son dejados en tales lugares que cabe preguntarse ¿qué más tendrían que soportar el Barrio Lleras, La 10 y vecinos si no fuera por la fuerza de gravedad?

Un estudio hecho por el Tránsito determinó que mientras la disponibilidad de espacios formales de parqueo es de 1.599, la demanda en el día es de 1.050; además que si bien en la noche esta sube a 1.692 la rotación de usuarios siempre permitiría estacionar el vehículo de manera legal.

En octubre el Tránsito anunció que redoblaría los operativos para la recuperación del espacio público, “para que los peatones tengan nuevamente aceras para circular”, sin embargo el programa no trascendió de las semanas posteriores al lanzamiento.