Será posible montar en bicicleta sin pedalear

Juan Carlos Hernández, Manuela Calle, Santiago Pérez y Mauricio Aramburo
 
“Hay que intentar migrar la mayor cantidad de personas a este sistema de transporte”, dice Santiago Pérez
 
¿Qué pensaría si le dicen que puede subir por una de las tantas lomas que tiene El Poblado en un scooter o una bicicleta en la que no tiene que pedalear?
Desde hace más de dos años Mauricio Aramburo, Manuela Calle, Juan Carlos Hernández (ingenieros de producto) y Santiago Pérez, (ingeniero mecánico), todos de la Universidad Eafit, decidieron emprender su propia idea de negocio concentrándose en desarrollar vehículos eléctricos que luego fueron materializados en un prototipo de scooter y bicicleta propulsados por carga eléctrica.

 

Pero, ¿qué tienen de especial estos vehículos? Según Santiago, fueron pensados para la topografía de una ciudad como Medellín, “donde tenemos un valle pero también un sinnúmero de lomas”.

Ambos pueden recorrer hasta 40 kilómetros por carga a una velocidad máxima de 35 kilómetros por hora. En términos de costos en el consumo de energía, este tipo de vehículos consume 300 pesos por día, diferenciándose notablemente de los vehículos de combustión, los cuales consumen gasolina y aceite, entre otros.

A estos jóvenes el tiempo les debe alcanzar no solo para ser emprendedores sino estudiantes de doctorado de la Universidad Eafit. En el día Manuela, Juan Carlos y Mauricio estudian y al finalizar la tarde se reúnen con Santiago para trabajar en lo que hoy consideran su empresa. “Arrancamos a las 6 de la tarde y nos vamos hasta las 12, 1 o 2 de la mañana. A veces hemos seguido hasta las 6 de la madrugada, si alguien está muy cansado pues se duerme, el tiempo que nos trasnochamos depende de que tan engomados estemos”, dice Mauricio.

Y precisamente fue en una noche de esas cuando vieron materializados sus sueños. El prototipo de bicicleta y scooter ya no era solo una idea sino que por fin la tenían en “vivo y en directo”, funcionando y recorriendo uno de los sótanos de la Universidad Eafit. Ese día sintieron que nacían dos bebés: “La sobrina de Mauro había nacido, entonces decíamos ‘hoy llegaron al mundo dos bebés’”, recuerda entusiasmada Manuela.

Santiago, a quien Mauricio llama «el gerente”, comenta: “Era la primera vez que teníamos el vehículo hecho, que sentíamos la potencia del motor, que lo que habíamos pensado y en lo que habíamos trabajado tanto ya nacía. Nos sorprendió haber ensamblado los vehículos y que funcionaran tan bien”.


Tanto esfuerzo ha valido la pena para este grupo de emprendedores; hoy están a menos de dos meses de sacar al mercado su primer lote de 10 bicicletas y 10 scooters, vehículos que serán probados por distintas personas escogidas estratégicamente. Con ellas ensayarán las distintas cualidades de los aparatos. “La idea es venderlas a personas con unas características que nosotros consideramos importantes, con algunas queremos probar la resistencia de los vehículos, son personas que tienen motos y van a competencias, a quienes les gustan los deportes extremos. Otras van a probar el vehículo en términos de distancia, otras son ejecutivos que están dispuestos a bajarse de sus carros, hay niños…”.

La idea es recibir retroalimentación de sus clientes con el fin de corregir aquello que sea necesario. “Se van a vender pero con el ánimo de que haya un feedback, este primer lote no lo vamos a vender a precio comercial”.