Sea precavido, el dengue puede estar en su casa

 
 
   
 
El dengue es una enfermedad que viene aumentando en los últimos años. Según la Organización Mundial de la Salud, dos quintas partes de la población mundial corren el riesgo de contraerla; en 2007 se notificaron más de 890 mil casos en América, de los cuales 26 mil fueron casos de dengue hemorrágico, complicación del dengue clásico que puede ser fatal.
El año anterior, en Medellín hubo 2.434 casos de la enfermedad, de los cuales 14 fueron dengue hemorrágico y cobraron la vida de dos personas. Cifras de la Secretaría de Salud, dicen que en 2008, hasta julio, reportaron 543 casos en la ciudad, y 37 de ellos fueron en El Poblado.
Hace varios años esta Secretaría viene controlando y vigilando al zancudo que transmite la enfermedad y a sus posibles criaderos en aguas estancadas. Pero hace unos meses crearon el Comando Antidengue, personal uniformado y capacitado para hacer las intervenciones necesarias según los reportes en cualquier barrio de la ciudad, que según ellos es una situación de todos los días.

A El Poblado no entran
“El 95% de las personas en otros barrios deja ingresar a las viviendas para hacer el control químico, pero en El Poblado no dejan entrar porque el veneno huele maluco, porque se está entrando una persona ajena a la casa y creen que van a robar”, comentó el ingeniero Raúl Alberto Rojo, Líder del Programa de Inspección, Vigilancia y Control de la Secretaría de Salud.
Marta Ligia Arango, administradora de varias urbanizaciones, piensa que “a los administradores se nos complica porque hay que pedirle permiso al consejo de cada unidad, y la mayoría de residentes dicen que no. Cuando vienen a áreas comunes yo sí los dejo entrar pero si no son más de dos personas, porque ya ha habido casos en los que se disfrazan para entrar a las casas”, dijo.
Conociendo el problema, la Secretaría de Salud está desarrollando nuevas campañas educativas y estrategias para llegarle a la comunidad de esta comuna, y quitar de una vez por todas la relación del dengue con la casa pobre o desaseada.
“No se puede asociar al dengue con la vivienda pobre. ¿Dónde compran más floreros?, ¿dónde lavan más carros y dónde hay más piscinas?, seguro que en El Poblado. Entonces como no permiten el ingreso, necesitamos que ellos mismos eliminen los criaderos porque sin criaderos no hay zancudos, y sin zancudos no hay dengue, es así de sencillo”, complementó el ingeniero Rojo.

Causas y recomendaciones
El zancudo Aedes aegypti es el vector que transmite la enfermedad cuando pica a una persona con dengue y luego lo hace con una sana. La culpable de esto es la hembra, que para poder poner sus huevos necesita de sangre humana, y mediante una saliva que impide que la sangre se coagule transmite el virus. En el recipiente con agua ponen los huevos, estos se revientan y las larvas tienen un ciclo de vida en el recipiente de 4 a 5 días antes de convertirse en zancudos.
El dengue hemorrágico es una complicación del dengue clásico. Los síntomas son dolor de cabeza y detrás de los ojos, fiebre y tos. Si al individuo le salen manchas en la piel, sangrado, vómito y fuertes dolores, ya se trata de dengue hemorrágico y se debe acudir al médico cuanto antes.
Los posibles criaderos pueden ser floreros, canecas, llantas, canoas en el techo, agua detenida en un charco o concentrada bajo algunas plantas e incluso recipientes de agua “limpia”. Si el agua no es permanentemente removida, máximo en 5 días puede haber larvas y dos días después es posible ver zancudos volando. Las construcciones en El Poblado que son varias, también pueden perjudicar por la acumulación de aguas y suciedad.
Lo que se recomienda es botar el agua, cambiarla; ubicar los recipientes boca abajo ó bajo techo, como también se deben lavar los floreros porque el animal puede depositar los huevos en las paredes de los recipientes.
“El llamado es para que la gente se vincule a estas acciones de la Secretaría de Salud, y si no nos permiten ingresar a las residencias, por favor que entiendan que el control más efectivo es la eliminación del criadero. No olviden que sin criaderos no hay zancudos. Y sin zancudos no hay dengue”, concluyó el ingeniero.