Se pronuncian frente al POT

El Poblado y Guayabal
Se pronuncian frente al POT
La mixtura de usos es el tema que más preocupa. Movilidad, espacio público, zonas de riesgo y amenaza y control a constructores, puntos a tener en cuenta antes de que sea tarde

< La movilidad, uno de los puntos más recurrentes en las discusiones del POT, a 60 días de su aprobación

“El Plan de Ordenamiento Territorial (POT) no puede ir más allá de lo que puede ir”, insistió el director de Planeación, Jorge Pérez, en la reunión que esa dependencia y el Concejo de Medellín sostuvieron con la comunidad de El Poblado y Guayabal, el 21 de agosto, en el Politécnico Jaime Isaza Cadavid.

Y enfatizó: “No les prometo que el POT vaya a resolver definitivamente la irresponsabilidad, la indelicadeza o falta de civilidad de muchos ciudadanos que van a continuar violentando los derechos colectivos con el ruido, las emisiones o la invasión del espacio público”. Puntualizó que El POT es apenas uno de los instrumentos que orienta el desarrollo de la ciudad, que en este caso, apuntará a la equidad en el territorio y a fomentar la inversión económica por medio de la reurbanización.

Centralidad El Poblado
En consecuencia con el modelo, según Jorge Pérez, se desarrolló el proyecto Centralidad El Poblado “en donde la posibilidad de un distrito económico y turístico, el desarrollo de los potenciales de la Milla de Oro y el Parque Lleras y la gran concentración del sistema corporativo y económico de última generación que tiene Medellín, en su mayoría en la comuna 14, es muy importante”. Además , resaltó que El Poblado está enmarcado en el Sistema del Río mediante el macroproyecto Río Sur, que va desde la Avenida El Poblado hasta la carrera 65 y desde la calle 12 Sur hasta la calle 30, y se asocia al componente Parques del Río, al tranvía y al metroplús.

Inquietudes de la comunidad
“¿Qué tipo de turismo?, ¿el narcoturismo sexual?”, fue una de los reproches en relación con el tema que más angustia a la comunidad: la mixtura de usos. “No concebimos que en una zona de baja mixtura, el 30 por ciento pueda tener una utilización diferente a la residencial”, comentó David Acevedo, habitante de El Poblado. Con la convicción de que esta mixtura no les conviene, exigieron establecer límites entre lo residencial y lo comercial y tener reglas claras sobre este aspecto.

Por otro lado, la de María Eugenia Mesa, presidente de la Junta de Acción Comunal del Tesoro La Y y la de Emilse Monsalve, habitante de El Guamal, es una petición por su derecho al barrio, a su patrimonio familiar y a la identidad que ellas y sus habitantes tienen con El Poblado. Desde 2006, El Tesoro La Y quedó en la jurisdicción del corregimiento de Santa Elena, y El Guamal, en la comuna 10, La Candelaria, por lo que piden volver a ser incluidos en la comuna 14. En el primer caso, las características del barrio cumplen con las de una zona urbana, por lo que María Eugenia no entiende porqué la definen como una zona rural.

Otras de las peticiones estuvieron relacionadas con el respeto a los retiros de quebradas; el no cobro de valorización por la construcción de vías que los residentes consideran metropolitanas, como la carrera 34 y Los Balsos; el control a los comerciantes desobedientes que se benefician del uso del espacio público; el mejoramiento de la comunicación entre la comunidad y la administración municipal por medios como la factura de los servicios públicos; la recreación en las zonas altas de los barrios y la protección de los acueductos comunales.

Pronunciamiento de la JAL
Según expuso Daniela Trejo, presidente de la JAL de El Poblado, los principales problemas de la comuna son los bajos índices de movilidad, el bajo control sobre la construcción de plataformas comerciales y las VIP, y la inadecuada mezcla de usos que margina lo habitacional y privilegia lo comercial. En consecuencia, propuso tener transporte público de mediana capacidad exclusivo para la comuna 14; priorizar al peatón, las bicicletas y el transporte masivo; analizar como posibles Apis (Áreas de Preservación de Infraestructuras), los lotes de ISA y UNE en la Transversal Superior con Los Balsos, y Monte Casinos; preservar el patrimonio cultural y ambiental; identificar las zonas de amenaza y riesgo; regular las construcciones con altas densidades en la ladera; incrementar el espacio público y adecuación normativa para apoyar la transformación del sector de Barrio Colombia hasta la calle 10.

Planeación responde
El director de Planeación aseguró que en El Poblado, según el POT, se incrementará el espacio público, habrá más áreas verdes con respecto a otras zonas, se restringirá la extensión en el borde de las laderas y la movilidad se centrará en el peatón y en los medios alternativos. Señaló que El Poblado cuenta con 1252 carros por cada mil habitantes, en comparación con 739 carros en Laureles Estadio, 534 en Belén, 311 en Guayabal y el resto de sectores, a los cuales supera. Incluso respecto a los municipios: Medellín (343), Envigado (714) y Sabaneta (368). En consecuencia, expresó: “Esos 1252 carros no solo se mueven en El Poblado, entonces no es verdad que tenemos el derecho a reclamar que con el presupuesto de la ciudad prioricemos inversiones multimillonarias para los habitantes de El Poblado, que tienen mayor incidencia en la demanda de inversión para la motorización particular”.

En cuanto a la mixtura de usos, reconoció que la zona del Parque Lleras es la que más quejas genera en toda la ciudad debido al ruido y a las afectaciones al descanso nocturno. Sin embargo, insistió en que, dada la normativa nacional, la administración ha tenido limitada la capacidad de ejercer control en cuanto al otorgamiento de licencias. También enfatizó en que la ciudad en esencia es mixta. “Es una sociedad que crece y ella misma decide qué dinámica tiene”.

Respecto a las inquietudes con los límites, informó que en el POT no se modificó el perímetro de Santa Elena ni el de El Poblado, puesto que Corantioquia no lo permitió.
Hasta finales de octubre el POT seguirá en discusión en el Concejo de Medellín, como paso previo a su posible aprobación.